La fecha de caducidad de la gestora del PSOE crece y mengua


UNO compra unos yogures en el supermercado y al llegar a casa se da cuenta de que la fecha de caducidad está a punto de llegar. Por la mañana no ha variado, sigue siendo la misma, así que hay que preparase para zampárselos a toda velocidad o empezar a arreglarlo todo para el entierro. En el PSOE, en cambio, uno se acuesta con la gestora a punto de estirar la pata –“Vuestro tiempo se ha acabado”, Pedro “La sonrisa” Sánchez, dixit– y al levantarse se entera de que nunca estuvo tan lozana –“El mandato de la gestora se acabará cuando haya un congreso”, Javier Fernández “respondit”–. Da la impresión de que el segundo dictamen médico se ajusta más a la realidad –para algo es Fernández el actual jefe del partido–, pero en los asuntos de la salud nunca se sabe. Ya lo dijo Manquiña: “Lo mismo que le digo una cosa, le digo la otra”. Pero la fecha del yogur, esa sí que no cambia.