Todo un ejemplo para Puigdemont

JULIAN Assange, el informático más conocido del mundo, pero al que ningún empresario confiaría la seguridad de su compañía, ya es ecuatoriano. Siempre tuvo un aspecto enfermizo, como si un virus hubiese saltado de un ordenador de WikiLeaks a su organismo y le hubiese contagiado un mal, pero ahora, tras cinco años recluido en la embajada del país americano en Londres sin exponerse a la luz del sol, parece un zombi. Por agotamiento ha logrado que Ecuador le dé los mismos derechos que a un natural de Quito, así que ya lo sabe Puigdemont, si quiere inmunidad debe meterse en una legación, pero a ver qué pasa con su nacionalidad catalana. FOTO: assange | aec