A veces no está de más apostar por el diálogo

CuAlquier visitante que llegue hoy a Galicia firmaría aquello de que esta tierra habría que rebautizarla como Galifornia, por aquello del clima. Cielo azul, sol radiante, mar y surf. Y además, percebes, un paraíso terrenal en una esquina de la península ibérica. Sin embargo, si en lugar de arribar ahora lo hubiera hecho el lunes, por ejemplo, su reacción hubiera sido muy distinta, ya que se hubiera encontrado con cielos grises, lluvias y hasta frío, mucho frío, como en la localidad ourensana de Calvos de Randín, donde los termómetros alcanzaron la noche del pasado jueves los -1,6 grados ¡en pleno mes de agosto! Es decir, que Galicia se confirma como la única región del país en la que es posible vivir las cuatro estaciones del año en un solo día. Y todo esto mientras en media España las ranas van con cantimplora y los termómetros no bajan de los treinta y tantos. Es posible que toda esta locura meteorológica no tenga nada que ver con el cambio climático, pero, desde luego, resulta complicado encontrar precedentes de estos acontecimientos en los anales meteorológicos existentes. FOTO: Playa llena de bañistas el día que toca sol | aec