• Miércoles, 18 de Octubre de 2017

 La semana pasada me dediqué a contar el número de mujeres galardonadas con un Goya

La semana pasada me dediqué a contar el número de mujeres galardonadas con un Goya en los premios de la Academia del Cine. Esta semana continúo con mi frenesí contable. Esta vez el recuento es de mayor interés, si cabe, ya que representa a un amplio abanico de nuestra sociedad. Se trata de un catálogo de las 100 personalidades que se espera sean las más influyentes en España para este año. La publicación –de un importante diario de distribución nacional– recopila 100 nombres propios elegidos por su trabajo, esfuerzo, talento o vocación que son considerados referentes. Son los cien nombres que representan a lo mejor del país. Comprenderán que la tentación de ir contar la presencia femenina era enorme y no he podido resistirme.
No saben ustedes cuánta rabia me da que mis peores previsiones se cumplan una vez más. Entre los cien elegidos solo hay 22 mujeres. Esa es la conclusión general, así de escueta, así de contundente. Ahora bien, cuando vamos a ver el detalle de la distribución de estas 22 mujeres la preocupación crece. En la categoría de empresarios, un total de 41, las mujeres son 6. Nada de extrañar, sabemos que cuanto más potente es la empresa menos mujeres encontramos en la cima. Pero es que en el mundo de las artes, libertades y progreso, ellas están representadas por dos nombres. Y si vamos a mirar entre los juristas el resultado es clamoroso: tres hombres y ninguna mujer. Es muy curioso que las facultades de Derecho son desde hace años mayoritariamente de alumnado femenino, incluso que el número de mujeres jueces supere al de los varones y, sin embargo, entre los más influyentes no haya ninguna mujer.
Lo mismo sucede en el mundo eclesiástico, aunque en este caso resulta más comprensible, ya que la Iglesia está aún cerrada a hábitos y tocas. Ni siquiera en la política, donde muchas veces el asunto de la paridad es utilizado de manera electoralista, se vislumbra la paridad: ocho mujeres sobre un total de 25. En ninguna de las categorías las mujeres ganan en presencia; es más, en ninguna se alcanza una representación igualitaria. Resulta muy llamativo constatar que sólo en el ámbito deportivo se roza la equidad: de un total de 9 nombres 4 son femeninos.
Seguramente estos cien nombres revelan de forma muy real la sociedad en la que vivimos y quiénes son los que toman las decisiones en todos los aspectos de nuestra vida colectiva. De los 100 son 22 mujeres. No es difícil hacer la cuenta... Nos faltan otros 28 personajes femeninos para igualar. Claro que para eso deberán salir de esta lista de elegidos 28 caballeros. Y no sé si estarán ellos dispuestos a salirse de la foto. Porque de lo que no me van a convencer es de que no hay 28 mujeres que tengan, al menos, su nivel.