Viviendas de uso turístico: Culpables por decreto

El recién publicado decreto de la Xunta que regula –entre otras- las viviendas de uso turístico

El recién publicado decreto de la Xunta que regula –entre otras- las viviendas de uso turístico, viene con unas “disposicións xerais” cargadas de ajustes de cuentas gratuitos. Como quien no quiere la cosa, atizan: 
“As problemáticas máis relevantes vinculadas a esta actividade son de diversa índole, impacto económico-social, fiscalidade e tributación, garantía e seguridade das persoas usuarias, calidade da oferta e satisfacción das persoas usuarias, molestias xeradas aos residentes e á cidadanía, intrusión e competencia desleal, entre outras. 
As persoas representantes do sector turístico manifestaron en numerosas ocasións a necesidade de regular este tipo de aloxamento, debido ao seu forte impacto e á competencia desleal que supón respecto do aloxamento turístico regrado.” Así vienen, sin más, a pelo y sin vaselina. Y cuidado: “entre outras”. Aún quedan balas en la recámara por lo visto. 
Y así vienen a pesar de que Fevitur (Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turísticos) alegó allá por mayo de 2015 sobre ésta y otras muchas cuestiones presentes ya en el borrador del decreto, pero muy especialmente sobre ésta. Ni caso. Curiosamente, a nada que se lea, los piropos mencionados se dirigen en exclusiva a las viviendas de uso turístico, no a los apartamentos turísticos ni a las viviendas turísticas. Y curiosamente ninguno de los decretos de la misma Xunta sobre hoteles, albergues, campamentos y demás, comienzan despotricando sobre ellos de esta manera. Será que todos ellos están libres de mancha urbanística, fiscal, laboral, intrusismo, etc., también por decreto o por obra y gracia del espíritu santo. Amén. 
Lo cierto es que la regulación recién estrenada es llevadera y por supuesto, nada va a arreglar ni reglar sobre aspectos de molestias ( es el concello, policía), fiscalidade e tributación ( es hacienda), seguridade das persoas usuarias (consumo o aseguradora) ni sobre las trituradas y manidas competencia desleal y calidad (el propio cliente y las leyes en vigor ya se encargan). En todo caso, alguien quiso dejar su inquina visceral hacia estas viviendas en el preámbulo del decreto, sin contar que la primera muestra de acogimiento entre personas fue la propia casa de uno y luego vino todo lo demás. Sin contar que si esto no estuvo reglado por la Xunta fue por querencia o desidia de la propia Xunta, porque ya en 1967 se legislaba a nivel nacional sobre estos alojamientos, y en 1982 y luego, en nuestro país de países, Galicia tuvo sus “viviendas vacacionales” reguladas y que fue la propia Xunta –no los propietarios- quién volvió a dejar sin regulación a estos alquileres de toda la vida con otro decreto (52/2011). Entonces el tufo que desprenden las “disposicións xerais”, llega desde Coruña a Pontevedra pasando por Lugo y Ourense y alientan el cabreo justificado de muchos propietarios y propietarias, culpables por decreto.                                                     Enrique Santos