• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

Así la democracia es fraude

o se puede negar que todos los políticos carezcan de ideología

o se puede negar que todos los políticos carezcan de ideología, pero si la han tenido alguna vez está claro  que  la sacrificaron por avaricia en cuanto alcanzaron poder. Por mi experiencia política con cargos de responsabilidad pública he vivido la experiencia y  haciendo un repaso histórico puedo afirmar, sin miedo a equivocarme, que el 90 % de los casos no se cumplió con lo que en la oposición se prometía. El otro 10 % cumplió durante un tiempo, pero también han abandonado al ver lo mismo que yo.  Ese 10 % fue  la excepción que confirma la regla. Esto fue así, tanto en los países comunistas, como en los fascistas y también, en menos medida, en las democracias de hoy, pero últimamente está la idea  de que  los políticos no gobiernan, lo hacen los lobbies. La incoherencia ideológica es la regla general, el  incumplimiento de lo que se predica, lo que se promete, para hacer lo contrario. 
Hay acuerdo entre partidos cuando las cosas están feas, como pasó en nuestra transición para acto seguido desatarse una lucha sin cuartel para desplazar al que gobierna. La oposición está para fiscalizar al gobierno y el gobierno pone todas la trabas para impedir que lo hagan, de ahí viene la corrupción que se da en España.
Hay un montón de órganos de control controlados únicamente por el gobierno de turno, para librarse de ser controlados nombra afines en esos controles como pase en los órganos judiciales, Ministerio público, Tribunal Constitucional, tribunales de cuentas, Banco de España, Cajas de Ahorros,  Mercado de Valores, Consejos  Consultivos, etc; de antemano sabemos como van a salir las sentencias y sus dictámenes no son vinculantes para los gobiernos. 
Las sentencias sabemos de antemano su resultado, tantos jueces conservadores y tantos progresistas, o de izquierdas, como si las leyes no fueran iguales para todos. Unos ven la Ley de una manera y otros ven todo lo contrario. Es como si un libro de instrucciones de un aparato el usuario interpretara  de una manera y su marido todo lo contrario, como si el libro no estuviera claro. Así no hay manera de que funcione nada y la justicia menos. 
Tenemos 150 mil leyes que dan para todos los gustos. Por eso los ciudadanos del pueblo soberano quedan fuero del sistema. De ahí que se puede afirmar que la democracia y el Estado de Derecho no está al alcance de todos, es privilegio de unos pocos. Hay que exigir que la cacareada democracia se convierta en realidad para sentirnos dignos como personas.