• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

La catarsis catalana

os separatistas catalanes son el árbol que Pujol amenazó con mover ante la Comisió

os separatistas catalanes son el árbol que Pujol amenazó con mover ante la Comisión de investigación sobre la corrupción del 3%. Ahora se puso en marcha la catarsis para descargar emociones lo mismo que hace un hijo egoísta que se enfada porque se cree discriminado con respecto al resto de la familia y decide romper. Los separatistas se han olvidado de sus obligaciones de gobierno para dedicar tiempo y recursos a enseñar la historia de Cataluña al revés. El hecho de que Rajoy se haya dedicado a verlas venir no le exime de su obligación, llegada a esta situación de aplicar el artículo 155 de la Constitución de 1978, contra quien la ha vulnerado como es el caso de los separatistas. Luego el golpe de estado la minoría de separatistas de Cataluña. Se envuelven en las banderas señeras con palabras bonitas como los más democráticos del mundo con muy buena puesta en escena y con relatos fantásticos que cualquiera puede compartir si se queda dormido, pero en cuanto se despierta pronto se da cuenta que mienten, y van contra la mayoría de catalanes que los ven como una pandilla de aventureros. La polvera que han levantado para su independencia empobrece a la mayoría. La verdadera independencia es la que da a cada persona que tenga medios para una razonable calidad de vida, cosa que desde hace años olvidan los gobernantes separatistas.
¿Cuantas barbaridades se han cometido en nombre de la independencia, de la democracia, de Marx y de Dios? Vean cómo define el diccionario los golpes de estado de los que acusan los separadores a los demócratas por aplicar el art. 155 de la Constitución, Ley de leyes que regula el Estado de Derecho y la democracia. Corresponde a los gobiernos autónomos defender la Constitución, no vulnerarlas como hizo Puigdemont en Cataluña, que ante el conflicto debió de convocar elecciones para que votaran todos los catalanes en vez de amañar el falso referendo que ellos solo montaron. Ahora el expresidente y parte de su gobierno son prófugos, que dicen ser exiliados, y el resto que están en la corcel que son presos políticos, en ambos casos ofenden a la inteligencia y a todos aquellos que dieron su vida por defender la democracia de la que ellos disfrutan y que ahora quieren destrozar por mirarse al ombligo.
El verdadero golpe lo dieron los separatistas en el Parlamento de Cataluña contra las normas en vigor, Reglamento de la Cámara, Estatuto y la Constitución Española. Nos venden la no violencia, pero, ¿no es violencia cortar todas las vías de comunicación impidiendo el derecho de libre circulación de las personas, trabajadores retenidos ? No se debiera permitir a los separatistas cortar el tráfico en la comunidad por motivos ideológicos. Las manifestaciones son para reivindicar mejoras laborales y de servicios, pero no para ir contra el normal funcionamiento de la calidad de vida de la ciudadanía que dicen defender. Del artículo 155 de la Constitución española nació el Gobierno de Cataluña que tiene la obligación legal de defender. El ex-Presidente Puigdemont se escapó con medio gobierno a Bruselas para hacer el ridículo más espantoso abandonando a su suerte a los separatistas.
Cataluña nunca ha tenido un desarrollo industrial, comercial, económico y proyección internacional como ahora, puesta en peligro con la locura integrista. Cataluña es el foro internacional más importante de ferias, congresos, turismo del mundo. Los separatismos lo pueden perder todo. Durante siglos han aprovechado la crisis económica y de corrupción de los demás olvidándose de la suya causando daños a terceros. Es preferible lo coercitivo lo ejerza el Estado, antes que los sectarios. No es de recibo un gobierno en una democracia se conviertan en delincuente.