• Miércoles, 21 de Febrero de 2018

Los nacionalismos se parecen

Hay que reflexionar sobre las causas que llevan a los nacionalistas

Hay que reflexionar sobre las causas que llevan a los nacionalistas a desvincularse de los valores solidarios demostrando con buenos resultados por la unión de personas y territorios después de las dos últimas guerras mundiales por culpa de la egolatría nacionalista que no suman por tener tendencia a mirarse al ombligo. Sea como sea hay culpables, tanto del estado como del nacionalismo periférico.
Todos los nacionalismos se parecen, se aprovechan de las crisis, incluso las provocan para hacer valer sus ideas egoístas de los dirigentes. La historia de los nacionalismos es la historia de las guerras. Pero no hay que olvidar que las guerras de hoy pueden ser provocadas por nacionalismos económicos a nivel global.
Francia, cuna de la revolución y centralista no permite independencias, ni de Córcega, ni de ninguna otra de las regiones por mucho que sus dirigentes recurran a la venta de humo y ventajas para conseguir más votos para alcanzar más poder. En las últimas elecciones regionales en Córcega la coalición nacionalista tuvo un resultado arrollador. Macron presidente de Francia, al contrario que el Presidente de España, se presentó allí para dialogar, y al mismo tiempo dejar claro que de independencia nada. Escucho a los dirigentes nacionalistas sus tres demandas: cooficialidad de la lengua corsa, reconocimiento de un estatuto propio para la región y el acercamiento de presos políticos. Esto a los españoles nos suena, pero aquí vamos por delante del gran país, puesto que España está menos centralizada que Francia, ya que hay 17 Comunidades con sus estatutos, cooficialidad de las lenguas, y se está haciendo el acercamiento de presos aunque los gobiernos lo niegan.
Francia, cuna de la revolución linda con España, posee un trozo de territorio catalán y vasco, y los independientes de allí no arman tanto lío como aquí.
Hay que preguntarse, ¿por qué será? Francia es uno de los países más potentes de la Unión Europea con mejor sistema democrático que nada tiene que envidiar al nuestro, con buena separación de poderes que imputaron a presidentes y ministros, y los ciudadanos votan cívicamente para sacar a partidos con mayorías absolutas pasándolos a ser residuales, como lo han demostrado en las últimas elecciones dando paso al partido recién creado de Macron, hoy Presidente de la República francesa, lo que demuestra el poder del pueblo soberano sin que el centralismo se lo impida, porque votan con civismo desde de abajo arriba con un sistema eficaz de interés general.