Polémico 12 de octubre

Podemos y sus confluencias abren frentes 

Podemos y sus confluencias abren frentes que no son de interés general, ni son urgentes para la población, cuando hay millones de personas que le votaron para resolver sus necesidades vitales. A toda esa gente no le importa la celebración del 12 de octubre, ni las extravagancias propagandísticas de los partidos, ni de ningún político con visión de la realidad. Se portan como los partidos de la casta a los que ellos denuncian. Las confluencias de Podemos tienen que demostrar con hechos que saben gobernar mejor que nadie, que son mejores gestores, que son más honestos que la casta, tal como prometieron a sus votantes.
Estar  en contra de la fiesta nacional  del 12 de octubre no sirve para mejorar la calidad de vida de la gente, ni aumenta la justicia social, ni profundiza en  la democracia que deseamos. 
Todos los países tienen su fiesta nacional. En el nuestro se hicieron varios cambios a saber: el  actual es (Día de la Fiesta Nacional, Ley 18/1987). Antes Día Nacional de España- Fiesta de la hispanidad-Día de la raza- Día de la madre patria-Día del descubrimiento -Día de Colon- Día del Pilar. E incluso otros propusieron Día de la Constitución de 1978. Nos enzarzamos en cualquier nimiedad.
Tenemos un  pasado  imperialista como  muchos, tal como requerían los tiempos. Francia, Bélgica, Reino Unido, Portugal, Alemania y Rusia etc. Pero los aspirantes a gobernar siempre se lían con argumentos que en otros países de nuestro entorno tienen superado hace tiempo, como la memoria histórica que aún tenemos pendiente de resolver. Siempre, desde Alejandro Magno hasta nuestros días, hubo y habrá colonizadores. Lo que hoy se llama globalización es lo mismo, colonizan con otras artes, pero con los mismos fines. 
¿Qué hacen los empresarios, sino, y especuladores? Buscan el máximo beneficio con el mínimo gastos. Podemos ver como muchos de nuestros empresarios que al subir la mano de obra en nuestro país, trasladan sus negocios a países con mano de obra más barata, como Bangladesh, entre otros. Es la regla de oro del capitalismo actual. Antes los capitalistas se llamaban industriales y tenían vocación de servicio. Sus negocios pasaban de padres a hijos, mientras que hoy los empresarios  hacen de todo sin ser especialistas en nada. Con tráfico de influencias consiguen adjudicaciones del Estado, luego subcontratan y hacen las obras, y cuando les conviene descapitalizan  la empresa para montar otra, declarándola en quiebra para hacer EREs,  dejando colgados a trabajadores y proveedores, que son los que le ayudaron a ser ricos.
Antes colonizaban los imperios, ahora colonizan grandes grupos económicos que mandan en los gobiernos elegidos en urnas. 
Estos son los problemas sin resolver para los que aspiren a gobernar los intereses generales, no tratando de despistarnos con chorradas que no sirven para dar calidad de vida a la gente, ni mejoran la gestión en nuestras instituciones públicas para un mejor servicio y calidad democrática.