El psicólogo de la USC, Jesús Carballeiro Vilar, impartió una amena conferencia en Exposalnés, Ser padre hoy en día, en la cual explicó algunas técnicas para saber afrontar los retos que plantea el día a día de la relación con los hijos. Este taller teórico práctico sirvió para trasladar a los padres y madres diversas claves para comunicarse con sus hijos. Desde el punto de vista de la psicología resulta esencial crear un contexto de convivencia positiva, de confianza mutua, en el cual se expresan sentimientos y afectos abiertamente.
Para hacer responsables a los hijos, padres y madres deben establecer con claridad límites, normas y rutinas, así como aprender a controlar las situaciones y negociar la solución a conflictos de manera que el niño se sienta partícipe de las decisiones. Un buen padre o madre debe aprender a persuadir, a convencer antes que a imponer, porque la mera imposición genera un clima tenso nada propicio a la convivencia positiva.
Ante los retos de la sociedad actual, donde convivimos con Internet, teléfono móvil o videojuegos, los padres deben procurar implicarse con sus hijos y demostrarle que pueden entender su relación con las nuevas tecnologías sin que eso suponga una barrera insalvable.
Jesús Carballeiro está convencido de que amenazar, castigar, chillar o pegar es un error que sólo conduce a crear un ambiente de convivencia negativa donde va a ser muy difícil entenderse y llegar a acuerdos. Entrar en el toma y daca lleva la discusión a un callejón sin salida que no aporta soluciones.
En otro apartado del taller, el psicólogo se refirió a los problemas de la adolescencia, aportando pautas para comunicarse con el adolescente, para ayudarle a estudiar mejor, para afrontar las primeras salidas nocturnas, así como dándole consejos sobre la gestión de sus problemas.
La última parte de la charla se centró en las claves del éxito escolar, considerando esencial el papel de los padres en la formación de sus hijos. El psicólogo indicó que es fundamental centrarse en el proceso, hacer lo que sabemos sin obsesionarnos con los resultados, que es el gran objetivo de la resultadista sociedad actual. Otra arma esencial consiste en cultivar la paciencia y potenciar nuestra tolerancia a la frustración, que nos entrena para afrontar los reveses de la vida.