Después de 48 horas encerrados en una de las habitaciones del hotel Oberoi oyendo explosiones y disparos en los pasillos, los empresarios se sintieron unos privilegiados. Hay que agradecer a las autoridades indias lo bien que lo han hecho, porque es un hotel muy complicado, con muchos recovecos, y había muchos terroristas, han tenido que ir habitación por habitación, y son casi 500, explicó Rengifo, visiblemente nervioso tras su liberación que calificó como una operación impecable de la Guardia de Seguridad India en las instalaciones del hotel Trident Oberoi.
El empresario aseguró que tanto él como su compañero se encuentran perfectamente, aunque muy cansados porque han sido muchas horas las que han pasado encerrados en su habitación. Hemos hecho de todo, ver la tele, luego intentábamos descansar algo, comer cacahuetes, hasta magia de cartas, dijo De la Joya.
Además de agradecer todos los mensajes de apoyo y solidaridad que recibieron a través de los móviles e internet, destacó la enorme suerte que tuvieron ambos de salir ilesos de este infierno. Ha sido mucha suerte la que hemos tenido. Hemos sido muy afortunados en este horror de Bombay, aseguró Rengifo que relató que el asalto les sorprendió cuando iban a cenar y al oír los disparos y las explosiones subieron corriendo a ocultarse a la habitación de De la Joya en la planta 14.
Justo cuando se paró el ascensor, entraron dos tíos con mochila y se pusieron a disparar a todas las personas del restaurante y luego se dedicaron a hacer ráfagas en varias direcciones y de repente empezaron a correr, nosotros nos fuimos a nuestra habitación, les vimos subir al primer piso y ahí les perdimos de vista, señaló De la Joya.
El empresario reconoció que el peor momento fue cuando supieron que iba a comenzar la búsqueda y en ese momento oyeron disparos. Rezamos para que no entraran en nuestra habitación para refugiarse, relató Rengifo.