La madrugada de ayer volvió a ser clave en el conflicto que vive el sector mejillonero.Aproximadamente a las 5:40 horas de la madrugada los Bomberos recibieron una llamada alertándoles de un incendio en una grúa dedicada a la descarga de mejillón en el muelle do Xufre, en A Illa de Arousa.
Cuando los efectivos llegaron al lugar, tardaron unos diez minutos en controlar el incendio, porque tenía mucha fuerza, e incluso tuvieron que emplear espuma para su extinción total.
Juan Carlos, propietario del vehículo incendiado, todavía no había asimilado en la jornada de ayer lo que había pasado: Chamáronme ás cinco e cuarto da mañá avisándome de que a grúa estaba ardendo pero cando cheguei xa non había nada que facer.
Este trabajador independiente se dedicaba a descargar los barcos de mejillón de todo aquel que se lo pedía y no tiene bateas en propiedad, por lo que su modo de supervivencia consistía en el trabajo que realizaba con su grúa, ahora totalmente inutilizable.
Juan Carlos manifestó, con un tono apenado, que su vehículo non vale para nada. É un monte de chatarra fundida.
Así, aunque realizaba gran parte de las descargas a Pladimega, afirmó que eu non pregunto a quen pertence ninguén, simplemente descargo o mellixón a todo aquel que se poña debaixo da miña grúa sen preguntar de onde veñen nin a onde van.
De este modo, Juan Carlos recordó en la jornada de ayer que o meu traballo é descargar e non me levo mal nin me meto con ninguén.
Así, todavía no era plenamente consciente de lo que había pasado y aseguró que se daría cuenta de la dimensión de lo ocurrido cuando llevase dos o tres días sin descargar y sin poder usar su grúa.
En cuanto a la autoría de los hechos, todavía no han identificado a los autores, aunque la Guardia Civil investiga quién está detrás del incendio de la grúa.
Sin embargo, Juan Carlos aseguró que no conoce ni quiere conocer la identidad de las personas que han prendido fuego a su modo de vida.
Finalmente, en la madrugada de ayer también se produjeron otro tipo de altercados. En Rianxo, los coches de dos productores sufrieron un sabotaje cuando unos individuos cortaron los manguitos de los frenos de los vehículos.
Así, la situación en el sector mejillonero no hace más que recrudecerse a medida que pasan los días y se van sucediendo los sabotajes.