Ha vuelto a pasar. La lluvia, tan temida por los vecinos de Vilagarcía y, en especial, por los de la zona de Lago, en Rubiáns, ha hecho de las suyas.El agua acumulada en las obras del vial de acceso al Puerto en toda la jornada de ayer inundó las calles de Lago una vez más.
Los vecinos no daban crédito y veían cómo otra vez una mezcla de agua y lodo bajaba por la calle principal y amenazaba con entrar en sus casas.
Con ese temor vivieron las lluvias de ayer en el lugar mientras los expertos se encargaban de limpiar la zona usando mangueras con agua a presión después de que una gran riada pasara por la calle durante unos minutos.
Sin embargo, a pesar de la rápida intervención del grupo encargado de la limpieza, los vecinos pasaron la noche en vela, con el miedo de que las fuertes lluvias que se vivieron volvieran a desembocar en nuevas riadas. En el día de hoy todavía se pueden ver los restos de los lodos que bajaron por la calle en la jornada de ayer.
Uno de los vecinos de Lago manifestaba su malestar por unas riadas que se podrían haber evitado cerrando el vial que daría acceso al hipotético centro comercial. Por esta cuestión llevan meses luchando pero todavía no han recibido una respuesta por parte del Concello, desde donde aseguran que están esperando unos informes para poder actuar.
Las medidas a tomar para estos vecinos están muy claras y evitarían que cada vez que llueve un poco sus calles se inunden de agua y tengan que pasarse parte del día retirando el lodo que queda una vez que las riadas pasan por la zona.
Así, los vecinos, que ya han sufrido la situación de ayer en varias ocasiones, piden una solución a sus problemas de manera urgente, ya que en lo que queda de invierno se van a producir situaciones meteorológicas similares a la de ayer y no quieren sufrir estas mismas consecuencias.
Finalmente, los vecinos esperan que las lluvias se reduzcan a partir de esta tarde después de la noche de precipitaciones y viento que han vivido, tal y como han anunciado las previsiones.