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Viernes 28 de Noviembre 2008 Cambados

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La fiscal pide 360 euros de multa para el policía local acusado de robar una bicicleta y que pague su importe

J.P. > CAMBADOS

El policía local Fernando Molares, ayer instantes antes de asistir al juicio por la sustracción de una bicicleta. E. MOLDES
El Ministerio Fiscal solicita una multa de seis euros diarios durante dos meses para Fernando Molares Posada, el policía local de Cambados acusado de haber sustraido presuntamente una bicicleta del depósito municipal de vehículos en junio de 2006. Tras tipificar esta falta como un hurto, la fiscal también reclama, a modo de responsabilidad civil, que devuelva la bici al depósito o, en su defecto, que abone el valor de la misma para que se le entregue al dueño, en el caso de que aparezca. Por su parte, la defensa del agente pidió su libre absolución alegando que no se había demostrado fehacientemente que había sido él quien sustrajo la bicicleta, después de fracasar en su argumento de que la falta había prescrito.

El juicio contra Fernando Molares Posada, el policía local de Cambados acusado de haber sustraido una bicicleta del depósito municipal de vehículos en junio de 2006 ha quedado visto para sentencia, tras la vista celebrada ayer en la sala del Juzgado de Instrucción número 3 de Cambados.

La fiscal, que tipificó la falta como un hurto, solicita para el agente una multa de seis euros diarios durante dos meses (360 euros) y que devuelva la bicicleta a su propietario o, en caso contrario, que se la pague, según la tasación que figura en las diligencias, al considerar probado que fue él, quien sustrajo la bici.

La acusación mantiene que en las diligencias instruidas por el entonces sargento jefe de la Policía Local, José Manuel Duarte Solla, se aportan únicamente datos subjetivos y que el acusado tenía la posibilidad cierta de acceder al depósito de vehículos. Además, señala que otro indicio claro es que “la bicicleta estaba en posesión de su hijo”, a pesar de que Fernando Molares no lo reconoció en una fotografía que le mostraron alegando que “no se le ve la cara”.

Nuevas diligencias > La fiscal continuó diciendo que esa bicicleta había sido “individualizada” y que “es idéntica a la que había sido sustraida del depósito”, por lo que llegó a insinuar que incluso “podrían replantearse unas nuevas diligencias” y tipificar el caso como delito en lugar de una falta.

Asimismo, expuso que el acusado “no ha sabido dar una explicación razonable de por qué la bicicleta estaba en posesión de su hijo y desaparece justo cuando se la requiere por escrito”.

Por su parte, la abogada defensora del guardia solicita su libre absolución al considerar que no ha quedado demostrado fehacientemente que haya sido él, justo después de que la jueza no haya tenido en cuenta sus argumentos acerca de la prescripción de la falta cometida.

El ex jefe de la Policía Local de Cambados, José Manuel Duarte Solla, que compareció en el juicio como denunciante, declaró que su intervención en el caso consistió en encausar la sustracción de la bicicleta a finales de junio, fecha en la que tuvo conocimiento del suceso. Explicó que colgó la foto de la bici en el tablón de anuncios de la sede de la Policía Local y que no volvió a saber de ella hasta un año después cuando vio a un joven que circulaba con ella, por lo que procedió a sacar fotos para corroborar después de que se trataba de la misma.

A preguntas del fiscal describió la bici que desapareció del depósito como “poco habitual” y aseguró que el modelo “era el mismo que llevaba el hijo del acusado”.

Comentó que en esas fechas Fernando Molares estaba de vacaciones, pero se dio la circunstancia de que pasó por la Comisaría, por lo que el sargento aprovechó para preguntarle por el vehículo, a lo que contestó que “se la habían regalado”. Tres días después le pidió por escrito que entregara la bicicleta y no lo hizo argumentando que “se la habían robado”.

Dijo que en ese momento no lo imputó porque “no tenía la completa seguridad de que había sido él”, por lo que optó por trasladar las diligencias al juzgado.

También aclaró que “no tengo enemistad” con el agente imputado, pese a que, según dijo la defensa, había impugnado las oposiciones a cabo y Molares es amigo de la persona que recurrió la plaza de sargento y de suboficial. “Estoy segura de que todo esto viene por ahí”, afirmó.

Por su parte, Fernando Molares Posada, el policía local acusado de haber sustraido, presuntamente, la bicicleta, admitió que tenía acceso a las llaves del depósito y afirmó en varias ocasiones que no reconocía al joven que aparecía en una foto y que supuestamente tendría que ser su hijo, según la acusación. “No se le ve la cara y no sé si es mi hijo”, repitió ante la insistencia de la fiscal.

Regalo de unos vecinos > El agente dijo que en Cambados hay muchos niños con bicicletas similares, aunque no fue capaz de describir con exactitud la que tenía su hijo. Relató que su hijo tenía una bicicleta que le robaron y que más tarde unos vecinos le regalaron una porque se mudaban para Andalucía y no les cabía en el coche, pero no sabía si se trataba o no de la que había desaparecido del depósito.

Admitió que cuando Duarte Solla le requirió la bicicleta por escrito “no la llevé porque me la habían robado unos días antes” y reconoció que “no lo denuncié”.

Tras la vista oral, la titular del juzgado número tres de Cambados declaró el juicio visto para sentencia.





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