El ex presidente de la Generalitat Pasqual Maragall evoca en sus memorias la soledad que sintió en muchos momentos de su trayectoria, al no verse arropado por su partido, el PSC, que no le apoyó en la polémica del 3% y que, como José Luis Rodríguez Zapatero, mostró reticencias al Estatuto.Oda Inacabada (RBA Editores) es el título de las memorias de Maragall (Barcelona, 1941), en las que el alcalde de la Barcelona olímpica y ex líder del PSC relata con cierta amargura los choques que tuvo a lo largo de su carrera con la familia socialista.
Tampoco ahorra reproches para Zapatero, a quien acusa de haberse echado atrás de su inicial promesa de apoyar el Estatuto del Parlament, empujado por la fuerza de un inmovilismo mayoritario en su entorno político y social, a pesar de ser de izquierdas, y por un instinto ciertamente desarrollado de supervivencia política.
Según Maragall, Zapatero defraudó a todos los catalanes que le habían creído y contribuyó a la desafección hacia España.
Cuenta Maragall en sus memorias que su distanciamiento de Zapatero empezó en enero de 2004, al trascender la entrevista del entonces conseller, Josep Lluís Carod-Rovira, con dirigentes de ETA, cuando el líder del PSOE pidió el cese de Carod.
Uno de los momentos más evidentes del distanciamiento entre Maragall y el aparato del PSC fue a raíz de su polémica acusación a CiU, en sede parlamentaria, por beneficiarse de comisiones ilegales del 3% en la adjudicación de obra pública.
Lo que más le sorprendió no fue la lluvia de críticas por la inoportunidad de sus palabras, sino que la mayoría mostrara también su desacuerdo con el fondo del hecho.