El fotógrafo gallego José Cendón y el periodista británico Colin Freeman fueron secuestrados por sus tres traductores somalíes, que en un principio se creía que habían sido capturados junto a ellos, informó ayer Bile Mohamoud, portavoz de la Presidencia del Gobierno autónomo de Puntlandia, en el noreste de Somalia.Los sospechosos del secuestro son los tres traductores que habían trabajado para ellos durante la última semana en el tema de la piratería, dijo Mohamoud, quien señaló que no tenía información de que hasta el momento se hayan producido detenciones en relación con el caso, aunque no las descartó.
Aseguró que no se tiene, de momento, ningún conocimiento de que (los captores) hayan pedido un rescate y afirmó que las fuerzas de seguridad de Puntlandia están desplegadas para encontrar a los secuestradores.
Cendón y Freeman, que trabajaban juntos para el periódico británico Daily Telegraph en un reportaje sobre la piratería en Somalia, fueron secuestrados este miércoles en Bossaso, la capital de la región somalí de Puntlandia.
Se especula con la posibilidad de que los secuestrados podrían estar retenidos en una cuevas a unos 20 kilómetros de Bossaso. Según fuentes del Ministerio de Exteriores, se trata de una zona escarpada y de difícil acceso, aunque conocida al ser donde estuvieron retenidas durante una semana las dos cooperantes de Médicos sin Fronteras a finales de 2007.
Exteriores sigue al tanto del caso a través de la información suministrada por el embajador de España en Kenia, Nicolás Martín Cinto, y de la célula de crisis constituida en Londres, donde participa un diplomático español.
Desde el Ministerio precisaron que no ha habido por ahora ningún contacto con los secuestradores. Mientras, se está a la espera de saber si el embajador Martín Cinto se desplaza a Somalia, como ya hizo durante el secuestro de las dos cooperantes y el del pesquero Playa de Bakio.
El ministro de Información del Gobierno de Puntlandia, Abdirahman Mohamed Bankah, insistió en que los periodistas no admitieron la escolta que se les ofreció a su llegada y contrataron su propia seguridad, preparada por sus traductores.
Bile Mohamoud Qabowsade, portavoz de Presidencia, apuntó que los dos informadores no estaban legalmente aquí, porque no aclararon su identidad a la policía al llegar. He advertido a los periodistas que vienen aquí que no se pongan en contacto con informadores independientes, porque tienen relación con bandas armadas y les pueden capturar. Si vienen, deben tener escolta de la Policía, dijo.