Los técnicos encargados de acometer la restauración y posterior instalación de la pieza destacaron el hecho de que este cruceiro tiene una gran envergadura, ya que si se suma la vara de 3,78 metros a las dimensiones del capitel y la cruz alcanza una altura total de unos 7 metros. Además, se respetó su ubicación original, situada en el borde de la carretera Meaño-Dena en el cruce con el vial que conduce a Villareis; únicamente se separó dos metros de la calzada para garantizar la seguridad vial y la del propio monumento.
Por estas razones, los vecinos pueden estar satisfechos porque pueden disfrutar de su cruceiro completamente rehabilitado.
Una pieza única > Esta escultura, cuya fecha de creación se estima en torno al siglo XVII, está formado por cinco gradas de pasos que conforman una plataforma octogonal.
Asimismo, en el frente de la vara tiene un relevo de sección rectangular rematado en un pequeño arco de medio punto en el que se representa varias almas rodeando a Cristo crucificado. Sobre éste, varias imágenes que aluden a San Miguel, a una santa y a otro santo con un niño en brazos que posiblemente se trate de San Antonio, estando todas ellas talladas en autorelieve en una sola pieza. En cuanto al capitel, éste es de forma tronco piramidal ornamentado con volutas, hojas de acanto y cabezas de ángeles en sus lados, excepto debajo de Cristo donde está una calavera.