La Policía Nacional detuvo a la vilagarciana, S.F.S de 38 años, y a su compañero sentimental, L.L.V. de 33, el pasado miércoles en las inmediaciones del polígono industrial de O Vao.Todo comenzó el 5 de noviembre, cuando los agentes se encontraban en el parque empresarial realizando labores de prevención y procedieron a la identificación del hombre, al encontrarlo en una actitud sospechosa. En ese momento descubrieron en uno de sus bolsillos un teléfono móvil del que no pudo aclarar su procedencia y del que desconocía el número PIN.
Fue cuando se acercaron a su vehículo cuando vieron a la Vilagarciana S.F.S. sentada en el asiento de atrás del coche, en el que encontraron quince sacos de comida para perros y gatos y veinte camisetas que en la parte delantera tenían la inscripción: Protectora de animales del Morrazo.
Los detenidos explicaron a los agentes que habían encontrado esos objetos en la carretera del Marco, pero la Policía Nacional intervino los artículos y procedió a realizar una investigación.
Posteriormente, averiguaron que la propietaria de una clínica veterinaria de Moaña encontró forzada la puerta de su establecimiento, y que en el interior faltaban 16 sacos de pienso y 40 camisetas de diferentes tallas y colores, valorados en 920 euros.
Así, después de todas estas investigaciones, el hombre y la mujer fueron detenidos en las inmediaciones del poblado de O Vao el miércoles y trasladados a la Comisaría para realizar el atestado policial.
Los dos fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de Pontevedra.
Ambos detenidos contaban con antecedentes por delitos de similares características. De hecho, la mujer, S.F.S., es de sobra conocida por los vilagarcianos, ya que acumula más de 50 detenciones por pequeños hurtos con un modus operandi muy peculiar. En primer lugar elegía a una víctima que solía ser una persona mayor que vivían sola y, posteriormente, entraba en su casa pidiendo hacer una llamada y aprovechaba un descuido para robar algo de dinero.