lunes 14.10.2019

El acusado de estafar a su primo con discapacidad alega que usó el dinero para obras en casas del afectado

La Fiscalía reclama la devolución de los 31.400 euros presuntamente estafados y cuatro años de cárcel
El juicio se celebra en la Sección Sexta, en Santiago |
El juicio se celebra en la Sección Sexta, en Santiago |

El acusado de estafar a su primo, aquejado de una discapacidad mental leve con una minusvalía del 75 %, alegó ayer ante el juez de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago, que el dinero que presuntamente sustrajo de su pariente fue para “subsanar los gastos” de unas obras que acometió en las dos viviendas del perjudicado.


El procesado argumentó durante la vista que en 2010 realizó diversas obras de rehabilitación en ambos inmuebles por un importe de 27.000 euros, cantidad que ni su primo ni su familia “podía asumir”. Sin embargo, la Fiscalía lo acusa de un delito continuado de estafa o, alternativamente, un delito continuado de apropiación indebida, por lo que solicita cuatro años de cárcel. En concreto, el Ministerio Fiscal asegura que se quedó con parte del dinero de la venta de una finca ubicada en Boiro, propiedad del perjudicado.


Igualmente, le achacan haber estafado a su primo cuando fueron juntos a comprar una furgoneta y el acusado se quedó con el dinero sobrante de la transacción. Además, sostiene, la furgoneta siempre fue usada por el presunto estafador, ya que el afectado no tiene carné. Al respecto, el acusado ha declarado que devolvió a su primo los 6.500 euros sobrantes de la compra de la furgoneta y que ambos pactaron la compraventa del vehículo y de un coche sin carné que pertenecían al afectado para cubrir los gastos de las obras de albañilería acometidas.
Por su parte, la supuesta víctima contradice esta versión y ha expuesto que, además de todo lo recogido por la Fiscalía, su primo y él iban juntos al banco a sacar “alrededor 1.000 euros al mes” para pagar las obras de rehabilitación de la casa que “nunca acabó”. Respecto de la furgoneta, el damnificado señaló que su primo era “la persona de confianza” de su familia y que accedió a comprarla para llevar a su madre al médico, ya que estaba encamada. Sin embargo, el familiar afectado acabó por dar de baja el permiso de circulación del coche porque su primo lo utilizaba para otros fines y, al estar a su nombre, recibía multas, cargos de peaje y otras infracciones.

“Situación lamentable”
Los últimos en declarar han sido la mujer que trabajaba en la casa en la época, quien en 2010 acompañó al afectado a interponer una denuncia ante la Guardia Civil por todo lo que había sucedido. Ella ha manifestado que la “situación de la familia era lamentable” cuando empezó a trabajar en casa y que “no tenían para comer”. Además explicó que el acusado iba a recoger a la madre del afectado para “cobrar la pensión” y que la furgoneta la tenía para “su uso personal”.

También declararon el comprador de la finca de Boiro y el responsable de la empresa donde se compró el furgón. El juez les tomó declaración y ha determinado continuar este viernes.

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