• Domingo, 23 de Septiembre de 2018

Aparecen forzadas las puertas de una antigua vendeduría de la vieja lonja de Santa Uxía

La vieja lonja de Santa Uxía de Ribeira se ha convertido en los últimos tiempos en el “atractivo” objetivo para los amigos de lo ajeno, que aprovechan que prácticamente se quedó sin uso para entrar a robar o incluso utilizarlo como lugar donde

Aparecen forzadas las puertas de una antigua vendeduría de la vieja lonja de Santa Uxía
Las puertas de una vendeduría de la vieja lonja aparecieron forzadas y abiertas | Chechu Río
Las puertas de una vendeduría de la vieja lonja aparecieron forzadas y abiertas | Chechu Río

La vieja lonja de Santa Uxía de Ribeira se ha convertido en los últimos tiempos en el “atractivo” objetivo para los amigos de lo ajeno, que aprovechan que prácticamente se quedó sin uso para entrar a robar o incluso utilizarlo como lugar donde pernoctar, como lo evidencia la aparición de varios colchones en su interior. El último suceso ocurrió en torno a las diez de la noche del martes, cuando unos individuos aprovecharon que ya no había vigilancia en el puerto para entrar y llevarse algunos efectos. Una persona que pasó por allí poco después se encontró forzadas y abiertas las puertas de una antigua vendeduría, que se trasladó de ubicación con la apertura de la nueva rula.
Aunque no se ha hecho recuento, pues lo que había dentro, además de estar casi todo tirado por los suelos, tiene escaso o nulo valor, se echaron en falta un par de pantallas y una impresora. Además, pese a que las puertas se volvieron a cerrar, su apertura es muy sencilla pues basta con un empujón para conseguirlo. Curiosamente, cinco horas antes estuvo algún efectivo de la Policía Portuaria y un constructor visitando las instalaciones para que este último elaborase un presupuesto que presentarle al titular del inmueble, que es Portos de Galicia, sobre lo que podría suponer la reparación de los daños causados hace una semana por unos ladrones, presintieron que había alguien dentro y, al ir a mirar, se encontraron a un individuo, que se dio a la fuga al ser sorprendido.
Unos cacos abrieron hace una semana un butrón en una pared exterior de otra antigua vendeduría, detrás de la que hay una caja fuerte en desuso, pues esa dependencia no está ocupada. Se desconoce si lo hicieron pensando que había algo de valor o bien querían llevársela para venderla como objeto de segunda mano o deshacerse de ella como chatarra. Lo cierto es que no se lo pudieron llevar pues a las cinco de la madrugada una persona escuchó ruidos por los golpes que daban para abrir el agujero y dio la voz de alarma, presentándose agentes de la comisaría que los detuvieron. l