domingo 15.12.2019

La colaboración vecinal permite frustrar de madrugada cuatro robos en negocios de A Pobra

Los amigos de lo ajenos han visto frustradas sus expectativas en la madrugada de ayer cuando intentaron entrar a robar en, al menos, cuatro negocios de diferentes sectores ubicados en pleno casco urbano de A Pobra.

Los cacos rompieron un ventanal del mercado con un bloque de hormigón | Chechu Río
Los cacos rompieron un ventanal del mercado con un bloque de hormigón | Chechu Río

Los amigos de lo ajenos han visto frustradas sus expectativas en la madrugada de ayer cuando intentaron entrar a robar en, al menos, cuatro negocios de diferentes sectores ubicados en pleno casco urbano de A Pobra. En este sentido, la colaboración vecinal ha resultado determinante para que esas sustracciones se quedasen en grado de tentativa o en simples daños materiales causados al romper cristales u otros elementos para conseguir acceder al interior de esos establecimientos. Algunos empresarios manifestaron que afortunadamente todo se quedó en daños, pero temen que los cacos puedan volver a actuar.
El primero de los que se tuvo conocimiento tuvo lugar en torno a las doce y media de la noche del miércoles cuando la Policía Local pobrense recibió la llamada de un particular alertando de que alguien había roto la luna exterior de un doble ventanal de la planta baja del mercado municipal. Cuando los agentes llegaron al lugar de los hechos ya no estaban los ladrones, que se dieron a la fuga al no poder acceder al interior de ese edificio en el que funciona la plaza de abastos. Pero, los policías locales se encontraron con el escenario descrito con gran cantidad de cristales hechos añicos sobre la acera y una caja de cartón en cuyo interior había trozo de hormigón de gran tamaño y con un peso de unos 12 kilos, que se cree que usaron los cacos para romper el vidrio. Aunque la cafetería de la primera planta estaba abierta y con clientes, nadie percibió el ruido de dicha acción.
Tres horas después se recibió un aviso en la Policía Local de un persona que informó de la rotura de un cristal de un portalón frontal de Talleres Antonio, ubicado en la Rúa Alexandre Bóveda, pero se cree que los cacos no llegaron a entrar para llevarse un botín, pues huyeron antes de poner un pie dentro, y su dueño no echó nada en falta. A las cuatro y media de la madrugada se recibió otro aviso de que estaban viendo en Rúa Venecia a Rubén S.G., “Nigeria”, de 36 años, que estaba agazapado detrás de un Ford Mondeo gris estacionado enfrente de Electrodomésticos Simil, algo que le hizo sospechar que pretendía perpetrar allí un robo con fuerza.
Y, a las ocho de la mañana, cuando la dueña del Bar Curotiña, en Cinco Calles, se disponía a abrir el local se encontró con la cerradura forzada y la puerta media abierta, por lo que sospecha que trataron de entrar a robar, pero no lo consiguieron, pues no echó nada en falta. Al lugar acudió la Guardia Civil y la Policía Local, que realizaron una inspección ocular. l

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