Martes 19.03.2019

El Concello reivindica una segunda fase de recuperación del Castelo da Lúa, donde no se actúa desde 2007

“Despois duns traballos iniciais de restauración do Castelo da Lúa no 2007 por 150.000 euros, non se volveu facer ningunha actuación de recuperación pese a que estaba proxectada unha segunda fase por un importe semellante”.

Muiños, junto a Mario César y Adelina Ces, presentó los paneles  CHECHU RÍO
Muiños, junto a Mario César y Adelina Ces, presentó los paneles CHECHU RÍO

“Despois duns traballos iniciais de restauración do Castelo da Lúa no 2007 por 150.000 euros, non se volveu facer ningunha actuación de recuperación pese a que estaba proxectada unha segunda fase por un importe semellante”. Estas palabras las pronunció el alcalde de Rianxo en la presentación de los tres paneles explicativos sobre esa fortaleza medieval situada en la desembocadura del río Té y de la que se conservan algunos vestigios.
De hecho,  Adolfo Muiños recordó que durante su anterior mandato ya le reclamó a la Consellería de Cultura que acometiera la mejora de su asentamiento y la recolocación de algunas piedras, pero le respondieron que no había presupuesto, pero que ello no le frena y volverá a pedir una entrevista para solicitar dicha actuación. Acompañado del arqueólogo Mario César Vila, que dirigió el trabajo de documentación y señalización de ese elemento patrimonial junto al arquitecto Marcial Rodríguez, incidió en la singularidad del Castelo da Lúa, pues no existe documentación de otros semejantes. Mario César habló de la relación de la fortaleza con la familia Soutomaior y con el Arzobispado de Santiago, y la utilidad que tuvo, tanto en el ámbito comercial como de alfar de cerámica vinculado al horno, y de funcionar como cárcel en su etapa final, antes de su total abandono.
El arqueólogo hizo un repaso sobre el trabajo de documentación realizado, con una numerosa compilación cartográfica y fotográfica, así como la búsqueda de contenidos e ilustraciones para elaborar los paneles explicativos, con los que se pretende provocar el efecto llamada sobre los visitantes tanto con la parte de la historia real como con las leyendas. Añadió que debido a que hay un público que sabe de lo que se está hablando, se ha conjugado la sabiduría popular que tienen con una profusa documentación, pero sin cargar de mucho texto esos carteles.

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