jueves 04.06.2020

Desaparece un hombre cuando practicaba pesca deportiva en unas rocas de Corrubedo

El mar ha vuelto a vestir de tragedia el litoral riveirense. Un hombre, Sebastián Míguez Rodríguez, de 70 años, está desaparecido después que de salir a las cinco de la tarde de su casa, en Corrubedo, para practicar pesca deportiva en la zona de Balieiros, muy cerca de su domicilio.

Dos hijos del desaparecido participaron en las labores de búsqueda por Balieiros, así como dos helicópteros, Policía Local y Nacional, Protección Civil, Guardia Civil y pescadores     CHECHU RÍO
Dos hijos del desaparecido participaron en las labores de búsqueda por Balieiros, así como dos helicópteros, Policía Local y Nacional, Protección Civil, Guardia Civil y pescadores CHECHU RÍO

El mar ha vuelto a vestir de tragedia el litoral riveirense. Un hombre, Sebastián Míguez Rodríguez, de 70 años, está desaparecido después que de salir a las cinco de la tarde de su casa, en Corrubedo, para practicar pesca deportiva en la zona de Balieiros, muy cerca de su domicilio. Su mujer, Rosa Núñez, alertó en torno a las siete de la mañana de ayer al 112 Galicia de que no regresó y se activó de inmediato un dispositivo de búsqueda para peinar toda la costa por tierra, mar y aire, con los helicópteros Helimer 202, de Salvamento Marítimo, y el Pesca I, del Servizo de Gardacostas; la embarcación Salvamar Regulus; efectivos de las Policías Local y Nacional, voluntarios de Protección Civil de Riveira, la Patrulla Fiscal Territorial de la Guardia Civil, familiares, -entre ellos, dos de sus hijos, que llegaron procedentes de Santiago- y amigos, pescadores y percebeiros. Al cierre de la edición todavía no lo habían encontrado.
La perra de Sebastián Míguez, de nombre “Jaspi”, a la que el septuagenario recogió hace cuatro años cuando estaba abandonada por la aldea de A Hermida, en la parroquia rianxeira de O Araño, resultó clave para iniciar el rastreo. De hecho, a las ocho de la mañana de ayer condujo a la Policía Nacional hasta la zona donde el hombre estuvo pescando, y allí aparecieron una mochila con enseres de pesca y que estaba enganchada a una silla plegable en la que se sentaba con su caña -aún no localizada- a esperar a que picase algún pescado. Fue la mujer del desaparecido la que, mientras aguardaba novedades en su casa, identificó esos objetos como los que usaba su marido para ir a pescar.
Las sospechas apuntan a que un golpe de mar fruto del temporal que azota estos días a la costa riveirense lo hubiera arrastrado mar adentro, por lo que desde el operativo de búsqueda aguardan a que lo devuelva en una marea y se acabe con la angustia que está generando su desaparición. Un percebeiro indicó que posiblemente lo devuelva a la pequeña cala situada entre unas rocas en las que pescaba Sebastián Míguez. De todos modos, el área de búsqueda se extendió hasta el municipio vecino de Porto do Son, por la parte norte, y hasta el entorno de la parroquia de Aguiño, en la boca de la ría arousana.

BIOGRAFÍA
Sebastián Míguez Rodríguez es natural de la aldea de Foxacos, en la parroquia rianxeira de O Araño, y estuvo navegando por medio mundo a bordo de barcos pesqueros entre los 23 y 28 años, según recordaba ayer su mujer, Rosa Núñez, a la que conoció en una verbena en Corrubedo. Desde la distancia le escribió infinidad de cartas, pero sobre todo le mandó postales de cada sitio que pisaba.
A partir de entonces se marchó a Bilbao, junto con su ya esposa, Rosa Núñez donde trabajó en la construcción, montando su propia empresa, y se dedicó a esos trabajos durante 35 años hasta que se jubiló. Desde ese momento vivía en Corrubedo, en donde decidió dar rienda suelta a su pasión por la pesca deportiva. Del matrimonio entre Sebastián y Rosa nacieron tres hijos, Tomás, José Manuel y Vicente -se espera que llegue hoy procedente del País Vasco-, y también tienen cinco nietos. n

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