miércoles 18.09.2019

Fallan por primera vez en la comarca contra intereses “abusivos” en tarjetas

El juzgado de 1ª instancia número 1 de Ribeira asume las tesis de una pionera sentencia del Tribunal Supremo

Una vista de los juzgados en la localidad de Ribeira | d.a.
Una vista de los juzgados en la localidad de Ribeira | d.a.

El juzgado de 1ª instancia e instrucción número 1 de Ribeira dictó el pasado 11 de julio una sentencia que se considera pionera en la comarca en la aplicación de la reciente doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo. El bufete ribeirense Oubiña&Pardavila es el que ha defendido el caso, logrando la anulación en los juzgados de un contrato de tarjeta de crédito de tipo “revolving”, por contener un TAE anual del 27,57 %, lo que se considera un interés abusivo...

El Tribunal Supremo ya declaró en su sentencia de 25 de noviembre de 2015 la nulidad de un préstamo tipo revolving de similares características, pero la que ahora se conoce es una de las primeras en O Barbanza y abre la posibilidad de reclamar con máximas probabilidades de éxito la anulación de todos aquellos contratos de tarjetas de crédito en los que se establezcan intereses notablemente superiores a los tipos medios para los préstamos al consumo.


En este sentido, y tal como explicó a este medio el mencionado bufete de abogados, la gran mayoría de contratos de este tipo de tarjetas suelen contener intereses “desproporcionadamente altos”, de entre el doble y el triple de los tipos de interés medios aplicables a los préstamos al consumo, por lo que la sentencia supone “un importante respaldo”, aseguran, a los derechos de los consumidores y un límite a las prácticas bancarias abusivas.

Sentencia “innovadora”
Desde el bufete de abogados ribeirense que se encargó del caso califican de “innovadora” la sentencia del Juzgado nº1 de Ribeira. Explican que, en aplicación de la Ley Azcárate, el juez impuso a la conocida entidad de crédito la obligación de devolver todas las cantidades cobradas como causa del contrato y que excediesen del capital prestado al cliente. Ello implica que en este tipo de casos los clientes únicamente deberán devolver el capital dispuesto siempre y cuando dicho capital excediese de lo percibido por la entidad por intereses y comisiones desde la firma de los contratos.


La reciente resolución abre, pues, una nueva vía para que los consumidores reclamen judicialmente sus derechos, siendo lo más aconsejable en estos casos acudir a despachos especializados en derecho bancario.

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