domingo 29/11/20

Fallece un veraneante madrileño de 67 años al caer fulminado en medio del mercadillo a causa de un infarto

El madrileño Ángel Luis de Diego Prieto, vecino del distrito de Chamberí y de 67 años, falleció ayer por la mañana poco después de caer fulminado al suelo, posiblemente debido a un infarto.

La Policía Nacional custodió el cadáver hasta que la forense ordenó su levantamiento                              CHECHU RÍO
La Policía Nacional custodió el cadáver hasta que la forense ordenó su levantamiento CHECHU RÍO

El madrileño Ángel Luis de Diego Prieto, vecino del distrito de Chamberí y de 67 años, falleció ayer por la mañana poco después de caer fulminado al suelo, posiblemente debido a un infarto. El hombre, que se encontraba de veraneo con unos familiares en la localidad de Porto do Son, caminaba junto a su pareja entre los puestos del mercadillo semanal de Riveira cuando, al pasar por delante de uno en el que se venden sábanas, cayó de repente sobre el pavimento, en una zona próxima al pantalán de la Xunta.
Una vecina de la parroquia de Palmeira que estaba cerca del hombre que se encontró indispuesto llamó a las diez menos cuarto al 061 para solicitar una ambulancia, al alertar que había una persona que se desmayó y que estaba inconsciente. El vehículo asistencial se dirigió al lugar, llegando antes de las diez de la mañana para prestarle los primeros auxilios a la víctima y, casi a la vez, también lo hicieron los sanitarios del Punto de Atención Continuada de Santa Uxía, que acudió por su cuenta al lugar.
Mientras llegaban esos medios, un vendedor del mercadillo salió a la Avenida do Malecón para darle el alto a una patrulla de la Policía Local que pasaba por allí. Cuando los agentes municipales llegaron al lugar se encontraron al hombre tumbado boca arriba, inconsciente y respirando con dificultad, por lo que lo colocaron en posición de seguridad sobre el costado izquierdo y contactaron con Unxencias Sanitarias 061 a través del Centro de Atención de Emerxencias 112 Galicia. Luego siguieron las instrucciones que les dio el médico por teléfono. Mientras tanto, otros compañeros abrieron un pasillo por medio de los puestos ambulantes para facilitar el acceso de los técnicos sanitarios.
El personal facultativo y asistencial estuvo practicándole las correspondientes maniobras de reanimación durante aproximadamente media hora, pero no pudieron hacer nada por salvarle la vida y a las diez y 26 minutos se certificó su fallecimiento. Al lugar del suceso se desplazó también una patrulla del Cuerpo Nacional de Policía, que acordonó la zona y estuvo custodiando el cadáver hasta que la forense ordenó vía telefónica el levantamiento del cadáver en torno a las once y media de la mañana. El personal de Pompas Fúnebres recogió el cuerpo sin vida de Ángel Luis y lo trasladó al Hospital Provincial de Conxo, en Santiago de Compostela, para que le sea practicada la autopsia.
A ese mismo centro hospitalario de la capital de Galicia también fueron llevados en un vehículo fúnebre los restos mortales de un vecino de unos 64 años de la Rúa Álvaro Cunqueiro, en el riveirense barrio de Fondevila. Al parecer, el hombre fue encontrado muerto en su cama instantes después del anterior suceso en el mercadillo. La Policía Nacional investiga las causas de la muerte, aunque se apunta a una sobredosis como principal hipótesis del fallecimiento. Por ese motivo, al lugar del hallazgo se desplazaron la forense de guardia, que ordenó el levantamiento del cadáver; una patrulla uniformada de la Policía Nacional y efectivos de las unidades científica y judicial de la comisaría de Riveira, y una empresa funeraria.

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