jueves 04.06.2020

Un individuo roba a cara descubierta en una ferretería de Aguiño tras despistar a su dueña

El ladrón se llevó un cajón que la dueña calcula que contenía unos 250 euros en monedas para cambio

En el cajón sólo quedaban ayer monedas que se pudieron recuperar del botín | Chechu
En el cajón sólo quedaban ayer monedas que se pudieron recuperar del botín | Chechu

La ferretería Muñiz, ubicada en la Rúa Francisco Lorenzo Mariño, en pleno núcleo de Aguiño, recibió ayer la visita de un amigo de lo ajeno, que actuó a cara descubierta y sólo tapaba su cuero cabelludo con la capucha de una sudadera oscura. Ocurrió pasadas las diez de la mañana cuando, según relató la propietaria, una persona de unos 35 años y que vestía pantalón de color caqui entró en su negocio, que ya estaba abierto al público, y le pidió una abrazadera para sujetar un tubo a una pared. Pero al preguntarle por la medida que precisaba la respuesta que le dio fue que no sabía. De todas formas, fue a la parte de atrás del establecimiento a buscar algunas de esas piezas para enseñarle.

De todos modos, la dueña del local le indicó que lo mejor que podía hacer era ir a su casa para medirlo y darle la medición correcta. Sin embargo, ese individuo le dijo que no era de Aguiño y le justificó que había entrado en su ferretería a comprar esa pieza aprovechando que estaba por Aguiño. A continuación, le preguntó si tenía botellas de lejía, respondiéndole la mujer de manera afirmativa y que eran de dos litros, y ese supuesto comprador le solicitó dos envases. La propietaria del establecimiento fue a buscarlas y al regresar se encontró que el hombre ya no estaba al otro lado del mostrador, y que el cajón donde guarda el dinero estaba abierto y que le faltaba el compartimento de las monedas de cambio, en donde concretamente dijo que tenía unos 250 euros para cambio. 

La dueña de la ferretería dijo que sabe que huyó por un acceso que hay a una finca situada por detrás de su negocio, pues pudo recuperar unos 5 euros en monedas, que formaban parte del botín que se había llevado el ladrón y que le cayeron por el camino en su huida. Esa mujer, que a sus 77 años demuestra habilidades para la venta, indicó que no fue detrás del caco para no dejar la tienda sin nadie, por si le robaban de nuevo, pero que si fuera por ganas habría salido en su busca. Añadió que la Policía Nacional le dijo que antes de que abriera sus puertas la tienda vieron al patrullar por la zona a un individuo que merodeaba por las cercanías de la misma, y que parecía responder a las mismas características del supuesto autor del hurto. De hecho, cuando acudió a presentar la denuncia en la comisaría le mostraron varias fotografías de varias personas entre las que identificó sin ningún género de dudas al caco, que parece ser que realmente es de Aguiño, por lo que su detención no parece que vaya a demorarse en exceso.

La propietaria de la ferretería Muñiz recordó que en los 18 años que llevan abiertos en Aguiño ya les robaron varias veces y siempre se aprovecharon de algún despiste para llevarse dinero o mercancía. En este sentido se refirió a que un ladrón le llevó 430 euros y otra vez fue una pareja la que le robó 475 euros, pero fue descubierta al dejar sus huellas en la caja de la bombilla que querían comprar. Y señaló que en otras ocasiones fueron miembros de una misma familia los que le robaron tarteras, sartenes, cintas de metro, siliconas y herramientas variadas.

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