martes 28.01.2020

Juan Carlos Quer: “Visualizo a mi hija como un cervatillo, indefensa ante este individuo”

Juan Carlos Quer, padre de Diana, manifestó ayer que su hija “ha muerto del modo más cruel que puede imaginarse” y que él y su familia viven “la pena más cruel” que cualquiera puede imaginar
Juan Carlos Quer compareció ante los medios tras la primera sesión del juicio | E.P.
Juan Carlos Quer compareció ante los medios tras la primera sesión del juicio | E.P.

El padre de Diana Quer declaró ayer como testigo en el juicio contra el autor confeso de la muerte de su hija, José Enrique Abuín Gey, del que dijo que “este individuo ha destrozado cuatro vidas, no una”. Juan Carlos Quer realizó a preguntas de la acusación un relato del sufrimiento que el crimen ha generado en su familia: “Mi hija ha muerto del modo más cruel que puede imaginarse. Y nosotros vivimos, en vida, la pena más cruel que podemos imaginar”. El progenitor de la malograda joven manifestó que “visualizo a mi hija como un cervatillo indefenso, sin capacidad de defensa ante este individuo”, en alusión al acusado, al que en alguna ocasión se refirió como “supuesto señor”. Añadió que Diana era una persona vulnerable e ingenua, recordando que nació muy prematura pesando un kilo, y que con 18 años -edad que tenía cuando “O Chiclé” la mató- pesaba 55 kilos, medía 1,75, estaba muy delgada, no era atlética y usaba la talla 36.

Juan Carlos Quer declaró que dejó de trabajar hace tres años ya que sus dos prioridades ahora son el cuidado de su hija menor, Valeria, de la que dijo que sufre un “desequilibrio emocional” como consecuencia de los efectos “demoledores” y “devastadores” del crimen de “su compañera de todo”, teniendo que dejar de estudiar al haber perdido la capacidad de concentración. Agregó que requiere un seguimiento psicológico permanente e intensivo al menos 3 o 4 veces a la semana. Y precisó que incluso la familia se vio en la necesidad de ingresarla en un psiquiátrico durante tres meses, algo por lo que llegó a decir que “se te parte el alma”. El padre de Diana indicó que los efectos sobre él, que puede parecer más fuerte, también se dejan sentir: “El impacto de una desaparición de 500 días es demoledor. Dejas de trabajar, de vivir. Vegetas. Te asaltan todos los temores”. También señaló que tiene una iniciativa que reconoció que le gustaría desarrollar, que es una fundación con el nombre de su hija y que trabaje para causas de desfavorecidos y por el impulso del estatuto del desaparecido.

El padre de Diana también se refirió a la carta escrita del puño y letra de Enrique Abuín y que le envió desde la cárcel a sus padres, y que una hermana del acusado, Susi, le mandó a su teléfono móvil, además de contarles los problemas que les estaba causando. Dijo que le pareció “incalificable” que alguien que se hace llamar padre de una chica como Diana pueda escribir y mandar una misiva en la que le sugería a sus progenitores que cobrasen las entrevistas a 10.000 euros y que dijese que en siete años estaría en libertad porque le pedirían homicidio imprudente, y que en tres años le concederían el tercer grado y saldría a la calle.

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