• Miércoles, 19 de Septiembre de 2018

El juicio por el crimen de Yulisa comienza el 18 con peticiones de entre 20 y 25 años de cárcel

El juicio por el crimen de Yulisa comienza el 18 con peticiones de entre 20 y 25 años de cárcel

El juicio por el crimen de la dominicana Yulisa Altagracia Pérez comenzará este martes, a las 9.30 horas, en la sección compostelana de la Audiencia Provincial con la declaración de los dos procesados. En el banco de los acusados por este asesinato con ensañamiento se sentarán Ventura Lustres Miranda y Melisa Abelleira Castro, que se encuentran en libertad provisional. Un día antes será la elección de los miembros y formación del jurado popular, y se reservaron además los días 18, 19, 20, 21, 24, 25 y 26 de este mes para el desarrollo de la vista oral.

La Fiscalía pide 20 años de cárcel para cada procesado y que indemnicen conjunta y solidariamente a los herederos legales de la víctima con 110.000 euros. La acusación particular eleva su petición de condena a 25 años de prisión para cada uno, y la indemnización a 350.000 euros. Los abogados de Ventura y Melisa solicitan que sean absueltos. Ambos investigados formaban una pareja que se dedicaba a la venta de drogas y menudeo, como lo demuestran los útiles encontrados en el registro del piso de Melisa Abelleira, y a los que la víctima les compraba cocaína pues, de hecho, fue hallada una bolsita de esa sustancia en el sujetador de Yulisa cuando se descubrió su cadáver.

El Ministerio Público sostiene que a primera hora de la mañana del 7 de junio de 2015, Melisa fue a buscar a Yulisa al bar Maruxía, en Ribeira, abandonando juntas el local a bordo de un Seat Ibiza propiedad de la primera, y se dirigieron, tras recoger a Ventura Lustres, a una finca de Fandiña, que está anexa a un terreno propiedad de la madre de la investigada y que los dos procesados frecuentaban semanalmente, y en la que sostiene que ambos la asesinaron y a las 20.30 horas de ese día un vecino halló el cadáver. Fiscalía añade que le causaron a la víctima “un sufrimiento y agonía lentos y prolongados”, pues el cadáver presentaba  36 heridas incisas y cortopunzantes hechas con un arma blanca provista de filo y punta, ya sea cuchillo, puñal, navaja, estilete o similar “hasta sobrevenirle la muerte a causa de un shock hipovolémico, como consecuencia de hemorragias externas e internas derivadas de las heridas”. l