• Martes, 25 de Septiembre de 2018

La madre de Diana Quer asegura que tiene a su “estrellita” en dos lugares: en el cielo y en Rianxo

La madre de Diana Quer ha estado recientemente en Rianxo visitando por primera vez las inmediaciones de la nave de Asados en la que el pasado 31 de diciembre fue hallado el cuerpo de la malograda joven madrileña. 

La madre de Diana Quer asegura que tiene a su “estrellita” en dos lugares: en el cielo y en Rianxo
El joven que acompañó a la madre quiso acceder por esta finca a la nave | Chechu Río
El joven que acompañó a la madre quiso acceder por esta finca a la nave | Chechu Río

La madre de Diana Quer ha estado recientemente en Rianxo visitando por primera vez las inmediaciones de la nave de Asados en la que el pasado 31 de diciembre fue hallado el cuerpo de la malograda joven madrileña. Ya había intentado a comienzos del verano saber de ese lugar, por lo que acudió a la parroquia para que le informasen, pero en aquel momento no la encontró. El motivo de que tuviera tanto interés en encontrar ese sitio tiene que ver con la creencia que Diana López-Pinel le ha transmitido a algunos de sus conocidos de que tiene a su “estrellita”, palabra con la que se refiere ahora a su hija mayor, en dos lugares privilegiados. Debido a sus creencias religiosas, por un lado, asegura que está en el cielo y, por otro, en Rianxo.
De esta manera se puede entender que, pese a que sus restos mortales fueron enterrados en el cementerio de Pozuelo de Alarcón, y a que en varias ocasiones dijese que ahora ya tenía donde ir a visitar a Diana Quer, Diana López-Pinel cree que es en la antigua fábrica de gaseosas La Pitusa -reconvertida en almacén de muebles Maite Rial y ahora en desuso- que se ubica en el lugar de Somoza, en la parroquia rianxeira de Asados, en donde está su “estrellita”. Por eso, tres días después de cumplirse el segundo aniversario de la desaparición buscó a una persona que le indicase como llegar hasta esa nave para mirar a través de sus ventanales el lugar en donde permaneció oculta cerca de 500 días y poder sentirse más cerca de su hija mayor fallecida.
En esa visita le acompañó un muchacho de la edad de Diana Quer y que vive en la casa de al lado de la suya en la urbanización Montealina, en Pozuelo. Tras arrodillarse delante de la corona depositada en memoria de la joven, se dirigieron a otros lugares, e incluso él se introdujo por una finca con viñedo para acceder a la caseta anexa a la nave principal en la que la Guardia Civil encontró restos biológicos de Diana, y donde se cree que el autor confeso del crimen, José Enrique Abuín Gey, “O Chiclé”, la depositó durante unas horas antes de introducirla en el pozo. Diana López-Pinel no quiso entrar por allí y el joven que la acompañaba dio marcha atrás en sus intenciones, según relataron algunos testigos. l