domingo 15.12.2019

Piden 4 años de cárcel para un pobrense por atentado a un guardia civil que iba a detenerlo

El acusado lo rozó con su vehículo “a gran velocidad”,y lo tiró al suelo

La sección compostelana de la Audiencia Provincial de A Coruña acogerá el próximo jueves un juicio contra el pobrense Francisco Antonio R.B., alias “Tremen”, de 33 años, acusado de un delito de atentado contra la autoridad y por el que la Fiscalía le solicita una condena de cuatro años de prisión, con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo y un delito leve de lesiones en concurso ideal. De igual modo, le reclama que indemnice a la agente que resultó herida con 1.355 euros por los días impedidos. 

El Ministerio Público recoge en su escrito de acusación provisional que los hechos, que tuvieron lugar en torno a las siete y media de la tarde del 28 de diciembre de 2016, se registraron cuando agentes de la Guardia Civil realizaban un servicio preventivo de seguridad ciudadana por la zona de la capilla de A Mercé, en el lugar pobrense de A Ribeiriña, debido a que por el hecho de estar en una zona apartada y sin iluminación, estaba siendo objeto de frecuentes robos. Los agentes de la Benemérita acudieron a identificar a los ocupantes de un vehículo, siendo uno de ellos el acusado, del que se supo que tenía una orden del Juzgado de Instrucción Número 2 de Ribeira para su detención, por lo que se dispusieron a arrestarlo. Pero, no pudieron hacerlo ya que Francisco R.B. “puso el vehículo en marcha a gran velocidad, haciendo derrapar las ruedas y llegando a rozar en su trayectoria a una agente del instituto armado, que cayó al suelo debido al impacto”, sostiene la Fiscalía.
A consecuencia de esos hechos, esa guardia civil sufrió rotura parcial de fibras anteriores del ligamento lateral interno en la rodilla y un foco de contusión en región posterior al cóndilo femoral externo, necesitando una asistencia facultativa sin necesidad de tratamiento médico ni quirúrgico, y que tardó en curar 20 días, que fueron impeditivos de sus tareas habituales. El acusado quedó absuelto en enero pasado de la agresión en 2012 a un vigilante de la Cofradía de A Pobra al no quedar acreditada su autoría.

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