jueves 12.12.2019

La presencia de pupas de mosca en el pelo de Diana demuestra que estuvo flotando, al menos, 20 días

La presencia de pupas de mosca en el pelo de Diana demuestra que estuvo flotando, al menos, 20 días
“Pupas de mosca”. La existencia de esa especie, que fue hallada en el pelo de Diana Quer por los forenses que examinaron los restos mortales de la malograda joven madrileña, parece ser un aspecto revelador que confirma definitivamente que el rianxeiro José Enrique Abuín Gey, ,alias “O Chiclé”, acudió al menos en un par de ocasiones a la nave abandonada de Asados para hundir el cuerpo de Diana Quer, siendo la primera de ellas fallida, y la segunda, tras levantar la tapa de la arqueta y quedar impactado al ver en la superficie el rostro de la malograda joven -así lo sostienen algunos investigadores-, para repetir con éxito la operación, pero haciéndolo de forma concienzuda. Así, pierde fuerza la versión del acusado de que sólo acudió una vez a arrojar al pozo el cuerpo, dejándolo sumergido, en la noche en que la mató.

La tesis de las dos visitas es la que sostienen la Fiscalía y la acusación particular y que en días previos empezó a apuntarlarse, sobre todo, con el testimonio de los dos miembros del servicio de Criminología de la Guardia Civil de A Coruña, que realizaron la inspección ocular en el levantamiento del cadáver de la muchacha en el pozo de la nave de Asados. Estos últimos advirtieron la existencia de  de cuatro bloques de cerámica marrón amarrados por sendos cables, y que consideraron que es una demostración de dos acciones de lastrado del cadáver. Ello viene ratificado por el análisis que la entomóloga Concepción Magaña Loarte, realizó a petición de los forenses a la muestra de media decena de esas pupas -ella entendió que no había ninguna más-, tres de las cuales estaban aplastadas o muertas y las otras dos vacías, lo que evidencia que, atendiendo a la temperatura a la que permaneció el cadáver dentro del pozo de la nave de Asados, habían “cumplido su ciclo en esa fase de crecimiento, que es de 20-22 días”, según explicó.

Magaña Loarte habló de la otra hipótesis que se puede producir para completar el ciclo y que pasa por el “letargo” en el que entra la pupa de mosca, lo que provoca que el cadáver permanece inicialmente expuesto unos 8 días y, tan con posterioridad, otros 12 a 14.  Precisó que en el caso de la pupa que le mandaron analizar se trata de una especie “terrestre”, que necesita oxígeno., y que sea de una o de otra manera, las explicaciones que ofreció permiten concluir que el cuerpo de Diana Quer “estuvo fuera del agua” -flotando- en este periodo “para que esta especie pudiera desarrollarse”.

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