• Miércoles, 14 de Noviembre de 2018

Reportaje | El calor y el puente se imponen a un San Ramón de Bealo con mucho tirón

El comentario generalizado ayer en el monte de Bealo fue que había menos afluencia de gente que los últimos años en la Romería de San Ramón. La coincidencia de la festividad con un puente y el calor provocaron que muchos de los habituales hicieran otros planes.

Reportaje | El calor y el puente se imponen a un San Ramón de Bealo con mucho tirón
Adriana, embarazada de ocho meses, y su marido Alberto pidieron la ayuda de San Ramón para tener un buen parto.  Chechu Río
Adriana, embarazada de ocho meses, y su marido Alberto pidieron la ayuda de San Ramón para tener un buen parto. Chechu Río

El entorno de la capilla de San Ramón de Bealo, junto a su zona de monte con acampada incluida, recibió ayer a miles de personas que quisieron disfrutar de la tradicional romería de San Ramón, que ya acumula 262 años de historia. Desde primera hora de la mañana se fue apreciando una ligera reducción en la afluencia de gente, que se agudizó en la llamada hora punta, coincidiendo con la misa solemne cantada desde el palco de la orquesta que amenizó luego la sesión vermú. Entre varios de los habituales a esta cita desde hace décadas existía el convencimiento de la influencia negativa que tuvieron el hecho de que la festividad de San Ramón cayera en viernes, con lo que los boirenses dispusieron de un puente para salir de la localidad, y también las altísimas temperaturas, que invitaban más a estar en una playa y muy cerca del agua para refrescarse.

Aunque los problemas de aparcamiento son un tópico, lo cierto es que en los sitios habilitados para ello se produjo bastante movimiento y, de vez en cuando, se encontraba un sitio libre sin hacerlo muy lejos, a diferencia de otros años en que era una auténtica odisea. Además, sin tener en cuenta la gran cantidad de gente que se queda a comer en los puestos de pulpo y churrasco y en los sitios que reservan familias y amigos en el monte con mesas y sillas o bancos, la mayor parte de la gente fue hasta Bealo a dar una vuelta y se marchó. Eso si, entre los asistentes no faltaron varias embarazadas para pedirle a su patrón un buen parto. Fue el caso de Adriana Mayán, que está de ocho meses de su primer hijo con su marido, Alberto. Será un niño y le pondrán de nombre Unai y el motivo de su visita a San Ramón de Bealo responde a que fue su madre la que hizo el ofrecimiento y no podía fallar para pedirle su bendición.

No faltó la animación con las gaitas de Arume y Aires do Río Vello, la charanga Mil9 y las orquestas Limón y Los Españoles. Además, esta romería fue punto de encuentro de muchas personas que, por diferentes motivos, hacía tiempo que no se veían o no se hablaban. San Ramón los volvió a juntar a todos, pesepa que había algunos menos, pues sigue teniendo tiróntirón. l