Lunes 27.05.2019

Un ribeirense figura en una lista de víctimas de 69 estafas en toda España en compras por Internet

Se identificó al autor en A Coruña, donde cumple condena en la cárcel de Teixeiro por otros delitos

La Guardia Civil investigó durante meses la estafa en compraventas por Internet | Cedida
La Guardia Civil investigó durante meses la estafa en compraventas por Internet | Cedida

Un vecino de Ribeira figura en la relación de víctimas de un individuo acusado de la supuesta comisión de 69 estafas llevadas a cabo durante la compraventa de productos por Internet. La investigación, que llevó a cabo la Policía Judicial de la Guarida Civil en la llamada operación “Maracuyá”,   concluyó con la identificación del presunto autor, que es un hombre de 32 años que está cumpliendo condena de prisión en el centro penitenciario de Teixeiro por otros hechos delictivos. Las pesquisas se iniciaron hace meses tras tener conocimiento de los hechos a través de una denuncia interpuesta en el puesto de Olite (Navarra). Una mujer puso en conocimiento de la Benemérita que adquirió un producto a través de una web de compraventas, habiendo realizado ingresos al supuesto vendedor por importe de 1.605 euros, sin llegar a recibirlo.

A medida que fueron avanzando las pesquisas, loa agentes del instituto armado fueron conociendo más casos con una forma de actuar similar en todos ellos, comprobando que se habían presentado denuncias por afectados en casi toda la geografía española. En el caso de Ribeira, la estafa alcanzó los 250 euros, habiendo incluso un afectado de la localidad pontevedresa de Meaño, que denunció una estafa de 200 euros. En el resto de la comunidad gallega se registraron una denuncia en Carballo (A Coruña) por 8 euros y otra en Piñor (Ourense) de 600 euros. El resto tuvieron lugar en localidades de otras provincias de la península ibérica, como Albacete, Alicante, Asturias, Barcelona, Guadalajara, Huelva, Islas Baleares, Madrid, Navarra, Sevilla, Tarragona, Toledo, Valencia y Vizcaya, en las que los importes de las estafas se sitúan entre 10 y 1.000 euros. 

Los investigadores pudieron constatar, a través de las informaciones y documentaciones con las que contaban, como en muchos casos las víctimas no habían formulado denuncia alguna por considerar que eran cantidades de dinero relativamente pequeñas, en unos casos, o por la creencia de que no existe la posibilidad de recuperar el importe estafado en otros. Desde la Guardia Civil indicaron que el modus operandi del presunto estafador era siempre el mismo, ofertando objetos y cursos de formación a través de plataformas web de compraventa y una vez los interesados se ponían en contacto con el supuesto vendedor a través de mensajes de texto o llamadas telefónicas y pactaban el precio, las víctimas le hacían ingresos en una cuenta corriente en concepto de compra de los productos, los cuales debían ser enviados a los compradores. El ofertante, al comprobar que se había efectuado el ingreso, bloqueaba en las aplicaciones móviles de mensajería a los perjudicados y no realizaba tales envíos, consumándose así la estafa.

Comentarios