jueves 04.06.2020

Los padres del colegio Galaxia se suman a las protestas por las molestias de las pandillas

Los residentes en el barrio riveirense de Abesadas no parecen estar solos en sus protestas por la presencia y actitudes molestas y amenazantes que muestran los integrantes de algunas pandillas. 

Los padres dicen que sus hijos tienen miedo de ir solos al parque CHECHU RÍO
Los padres dicen que sus hijos tienen miedo de ir solos al parque CHECHU RÍO

Los residentes en el barrio riveirense de Abesadas no parecen estar solos en sus protestas por la presencia y actitudes molestas y amenazantes que muestran los integrantes de algunas pandillas. Después de hacer públicas sus quejas a través de este periódico, después de haberlas comunicado en el Concello, ahora son los padres de los alumnos que acuden al colegio Galaxia, situado en esa zona, los que ponen el grito en el cielo debido a esa situación. Algunos aseguran que sus chiquillos tienen pesadillas a causa de esos muchachos y muchas veces no consiguen dormir pensando en que les pueden hacer algo. De hecho, algunos progenitores apuntaron que sus niños no quieren pasar solos por la zona cuando hay “ni-nis” y tienen que acompañarles o buscar a alguien que lo haga y no se separe de ellos hasta llegar a su destino.
Varios padres de alumnos de dicho centro educativo indicaron que aunque sus hijos quieren jugar en la pista multideportiva “Irmáns Parada Alvite. Suco I y Suco II”, muchas veces no pueden hacer uso de ella ya que está ocupada por los malotes con actitudes poco adecuadas para un entorno de ese tipo, especialmente por estar junto a un colegio de infantil y primaria, como hacer botellones, fumar porros o dedicarse a dar balonazos desde ese recinto deportivo contra la fachada y ventanas de edificios de viviendas, algo de lo que ya se quejaron varios residentes en Abesadas, a los que les molesta de forma especial que lo hagan a horas intempestivas.
Los progenitores también hacen un llamamiento para que se controle las personas que hacen uso del remodelado parque infantil del barrio, pues muchas veces acceden jóvenes de edades superiores a las permitidas, sobre todo a partir de que se empieza a hacer de noche. Otro detalle por el que no quieren pasar por alto los padres es el “lamentable” aspecto del espacio ajardinado que hay alrededor de ese recinto de juegos y columpios, con bancos sin firme al abrirse surcos en el pavimento de tierra arenosa, que con la lluvia genera escorrentías, que alcanzan la carretera y se amontona en ella. Añaden que el suelo provoca heridas y quemaduras en niños y adultos al caerse sobre él, además de las picaduras de bichos que, por unas y otras razones crían en la zona.

Comentarios