domingo 17.11.2019

Roban en una casa de Gándara tras forzar una ventana trasera en ausencia de sus propietarios

La dueña del inmueble estaba a la espera de que la Policía Nacional hiciera una inspección para hacer inventario de lo sustraído

La dueña de la casa cree que los ladrones forzaron esta ventana para entrar y robar | Ch.R.
La dueña de la casa cree que los ladrones forzaron esta ventana para entrar y robar | Ch.R.

La acción de los amigos de lo ajeno está volviendo a generar gran preocupación entre los vecinos de las parroquias ribeirenses de Olveira y Oleiros, concretamente en los lugares de Bretal y Gándara, respectivamente. Hace menos de una semana, los ladrones entraron en una vivienda del primero de los núcleos de población mencionados y se llevaron principalmente herramientas. Ayer se tuvo conocimiento de otro robo en el entorno del cementerio de la parroquia de Oleiros y parece ser que no fue el único de los últimos días, pues en esa zona también hubo algún que otro afectado. 

En el caso del último robo del que se tiene conocimiento en Gándara, la propietaria del inmueble afectado indicó que por motivos personales se tuvo que ausentar un par de días y que los ladrones aprovecharon ese intervalo de tiempo paras entrar en la casa, para lo que forzaron una ventana corredera que hay en la parte posterior del inmueble. No fue hasta que regresó ayer a las diez de la mañana y accedió al interior de la casa cuando se percató de lo que había ocurrido. Lo primero que detectó fue que le faltaba el televisor plano valorado en unos 1.000 euros que tenían en el salón y que estaba todo bastante revuelto, con puertas y cajones de muebles abiertos y diversos enseres tirados por los suelos. 

Tras una primera inspección superficial por el resto de la vivienda pudo observar que una ventana corredera del garaje estaba abierta. Cuando volvió a mirar se percató de que presentaba alguna marca que pudo dejar una palanca usada por los ladrones para forzarla. Curiosamente, junto esa ventana y por el exterior de la casa había una maceta rota que antes estaba junto a otras en la parte delantera. Nada más enterarse del robo con fuerza, la dueña de la casa llamó por teléfono a la Policía Nacional, que movilizó un coche patrulla al lugar, pero los agentes no localizaron el domicilio con las indicaciones que les dieron, y llamaron varias veces a la propietaria por teléfono pero no recibieron respuesta, y estaba a la espera de que acudieran.

La dueña acudió hacia las dos de la tarde a la comisaría para presentar formalmente la correspondiente denuncia, en la que no constaban otros posibles efectos sustraídos. Manifestó que, en la medida de lo posible, trató de no tocar demasiado dentro de la casa y sus cercanías para no entorpecer el trabajo de los investigadores. Al volver a casa y mirar un poco más se percató de que le robaron 600 euros en metálico, pero el inventario estaba incompleto.l

Comentarios