domingo 25/10/20

Satisfacción de ambulantes y clientes en el estreno del mercadillo de Aguiño

Se instalaron 42 puestos, pero el buen arranque hace prever que el próximo lunes aumentarán un 50%.

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Cada uno habla en la feria según le va en ella y ayer era mayoritaria la satisfacción que expresaron los vendedores ambulantes instalados en el recién estrenado mercadillo de Aguiño. Les gustó la ubicación en una calle ancha, que les permite tener las furgonetas o camiones por detrás del puesto, y que no se molesten entre los que pasean y los que están comprando. A los de alimentación tampoco les importa que les separe del resto el espacio vacío que se deja delante del astillero, y creen que si los trasladan por ese motivo podría ser perjudicial, pues la gente no vería puestos al principio de la calle. El principal temor que tienen son los temporales de viento y la lluvia que se hacen sentir con mayor virulencia en esa zona situada a los pies de una playa.


Muchos de ellos llegaron a las 7.45 para resolver lo relativo al lugar que les tocaba en el estreno de la Rúa Castelao más próximo al astillero y al parque infantil y tener cuanto antes el puesto perfectamente colocado. Tenían muchas ganas, pero también eran algo escépticos, teniendo en cuenta que el sábado se celebró el de Ribeira y se creyó que restaría afluencia. Aunque empezó con una floja presencia de potenciales clientes, a partir de las diez de la mañana empezó a llenarse de gente dispuesta a comprar. Y las caras que mostraban los feriantes daban a entender que estaban funcionando las ventas y estaban muy contentos pues la gente “me la sacan de las manos”, como decía una vendedora de ropa interior femenina. Se puede decir que esa afirmación se hizo extensiva a casi todos los puestos pues, salvo algún caso contado en que se calificó de “flojo” el mercadillo, en todos se vendía la mercancía “como rosquillas”. En el de fruta repusieron con frecuencia cajas de cerezas del expositor, pero otros productos tenían buena salida. Lo mismo sucedió con otros puestos de venta de alimentación, como bacalao o panadería, que se situaron a la entrada de la calle en su extremo próximo al puerto.

También había uno de plantas de una rianxeira que estaba muy contenta con el resultado, mientras que otro similar, que procedía de Boiro, estaba entre la zona de ropa y menaje del hogar-, y ambas espera regresar el próximo lunes, al igual que manifestó la gran mayoría de ambulantes, que superaron sus expectativas iniciales. Hubo quiene incluso dijeron que les fueron a comprar clientes de Santa Uxía y otras parroquias que tiene del mercadillo de Ribeira. El Ejecutivo local también hizo una valoración positiva y añadió que muchos vecinos acudieron atraídos por la puesta en marcha de la iniciativa. El propio alcalde, Manuel Ruiz, recorrió los puestos y comprobó personalmente la gran aceptación que tenían tanto de vendedores como compradores.l

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