miércoles 24.07.2019

Sustraen el material de obra pública y mobiliario urbano almacenado en “Hesta Kurba”

La malla metálica que se colocó para evitar los peligros que supone el estado del edificio y su recinto presenta agujeros

Del material de obra pública y otros elementos almacenados queda muy poco | Chechu
Del material de obra pública y otros elementos almacenados queda muy poco | Chechu

Desde que principió  año, el edificio y recinto de la antigua discoteca “Hesta Kurba”, que fue adquirida a finales de junio de 2013 por el Concello ribeirense, está siendo objeto de numerosas sustracciones. Aunque pudiera parecer que en ese lugar no hay nada que pueda valer a los amigos de lo ajeno, se da la circunstancia de que en una parte de dicho recinto se viene almacenando desde hace bastante tiempo diverso material de obra pública y otros elementos del mobiliarios urbano que se retiraron de diferentes puntos. Es el caso de las barandillas de hierro de fundición que se sacaron antes de la obra de remodelación del Malecón para integrar una parte de la zona portuaria en la fachada marítima.
En los últimos días, pero también en las semanas previas desde el pasado mes de enero, resultó muy fácil ver a grupos de personas que acudieron a esa propiedad municipal para echar un vistazo por si el material allí depositado pudiera ser de su interés para cargarlo en sus vehículos y llevárselo. Algunos testigos indicaron que presenciaron como alguna gente llegó en coche al lugar y, tras apearse del mismo, se dirigió a la zona de almacenaje situada en un lateral del sótano y, aunque en un primer momento se fueron con las manos vacías, regresaron horas o días después para cargar lo que les interesó llevarse. Añadieron que esa escena se repitió en varias ocasiones en esta primera mitad de 2019. La facilidad con la que entran se debe a que no hay nada que se lo impida, pues ese lateral está abierto.
A mayores, alguien abrió algún agujero en la malla metálica que en febrero de 2015 instaló la Brigada de Obras del Concello ribeirense, enganchándola a unos barrotes que previamente clavó en el pavimento, así como también un portalón metálico para facilitar el acceso a las personas que estén autorizadas. El objetivo que se perseguía era tratar de evitar que siguiera accediendo gente al interior del recinto y del edificio -sólo está en pie su esqueleto-, por lo que de poco o nada ha servido. Cabe recordar que unos cinco meses antes fuera el GAEM el que había colocado una alambrada en los accesos a “Hesta Kurba”, pero duraron muy poco, pues fueron arrancadas. El Concello optara por vallarlo para evitar la entrada de gente  debido al riesgo latente que supone el precario estado en el que se encuentra, y que ya supuso algún que otro accidente, como la caída de un joven por el que sería el hueco del ascensor.

Comentarios