martes 18.02.2020

RIVEIRA - Sustraen de las oficinas de Garauto un botín valorado en 4.000 euros tras arrancar barrotes y romper la ventana

La caseta de las oficinas de la empresa de vehículos de ocasión Garauto, ubicada en la Avenida da Coruña, en las cercanías de la rotonda de As Carolinas, recibió la visita de los ladrones, que se llevaron un botín valorado en unos 4.000 euros.

Los cacos arrancaron dos barrotes y rompieron el cristal de la ventana CHECHU
Los cacos arrancaron dos barrotes y rompieron el cristal de la ventana CHECHU

La caseta de las oficinas de la empresa de vehículos de ocasión Garauto, ubicada en la Avenida da Coruña, en las cercanías de la rotonda de As Carolinas, recibió la visita de los ladrones, que se llevaron un botín valorado en unos 4.000 euros. Fue un amigo del propietario el que al pasar a las ocho de la mañana por las inmediaciones observó que tenía abierta la hoja de una ventana del negocio, por lo que le preguntó si la había dejado así. El dueño estaba convencido de que la había cerrado, por lo que fue hasta allí y comprobó que los cacos habían arrancado dos barrotes y roto el cristal de la ventana.

Una vez dentro se percató de que le faltaban una bicicleta de montaña valorada en 2.500 euros y otra de carretera más antigua, así como la pantalla y la torre del ordenador de mesa y un router, además de un arrancador portátil de vehículos por si se quedan sin carga en la batería y un taladro. A partir de ese momento, el empresario se juntó con algunos amigos con los que sale a dar rienda suelta a su afición por recorrer el monte en bicicleta y todos ellos, además de efectivos policiales, buscaron en lugares sospechosos de tener relación con el robo, pero los intentos resultaron infructuosos. Al lugar acudieron miembros de las unidades judicial y científica de la comisaría riveirense para abrir la investigación, a la espera de que el dueño realizase inventario y presentase la denuncia.

Un policía encargado de recoger huellas o pruebas pudo comprobar que los ladrones utilizaron guantes para no dejar marcas, pero en la zona hay dos tipos de pisadas, una de botas y otra de zapatillas deportivas, por lo que todo hace suponer que se trató de dos individuos los que robaron en Garauto. Del mismo modo, se cree que utilizaron una furgoneta para llevarse el botín, especialmente por las marcas que dejaron en el suelo al maniobrar para salir de ese lugar.

Después de varias horas sin que se registrasen novedades, el propietario de Garauto sorprendió en el entorno de la Praza de Teruel a un individuo alto y delgado, de unos 30 años, que portaba una rueda de su bicicleta, por lo que requirió la presencia de un policía local que estaba fuera de servicio, que intervino junto a funcionarios de la comisaría. Ese individuo dijo que se la comprara a otra persona, por lo que se le podría acusar de un delito de receptación. Al cierre de esta edición se realizaban gestiones para aclarar lo sucedido.

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