miércoles 30/9/20

Temen que 600 empleos peligren por la instalación de contenedores en muelles de A Pobra y Ribeira

Estibadores mostraron planos de ubicación de los contenedores en los muelles | Chechu Río
Estibadores mostraron planos de ubicación de los contenedores en los muelles | Chechu Río

Trabajadores vinculados a las labores de la estiba en los muelles comerciales de Ribeira y A Pobra hicieron público ayer su temor de que el futuro de sus más de 600 empleos está en peligro como consecuencia de la instalación de contenedores de pescado congelado en esos recintos, tras la adjudicación que Portos le hizo a la empresa Alicrusa, Rodrigo Fresco, portavoz de los empleados de las tres consignatarias que operan en esos puertos, explicó que se debe a que la ubicación de esos recipientes reduciría considerablemente la zona de trabajo de que disponen, provocando que esos puertos queden inoperativos para la descarga de atún congelado. Precisó que esa situación sería perjudicial en el muelle pobrense, al ubicarse en el medio, inutilizando una o incluso dos de las tres zonas de descarga, pero que en el caso del puerto de la capital barbanzana ya sería desastrosa, puesto que no quedaría zona de trabajo para esa tarea, “quedando ese porto completamente inservible”, además de que anularía el helipuerto, pues ocuparía por completo su superficie.

La protesta de los estibadores va más allá al señalar que la maniobrabilidad de las máquinas usadas para mover contenedores abarcaría completamente la explanada del puerto “facendo que a xente esté en continuo perigo debido a que, no caso máis extremo, se verían obrigados a andar por debaixo das cargas suspendidas, además de que a Inspección de Traballo non permite pola Lei de Riscos Laborais que a xente estea a facer tarefas de estiba e desestiba no porto  cando unha máquina dese calado está operando con contedores”, precisó Fresco, que dijo que las consignatarias presentaron recurso de reposición por esa concesión. Anunció que seguirán movilizándose e incluso se manifestarán ante las oficinas de Portos si no desiste en la tesitura de no cambiar de ubicación los contenedores. Critican que Portos se dio prisa en dar esa concesión pero ninguna en cambiar los vestuarios provisionales, con una duración máxima de 5 años y ya van más de 15, “e iso que o prometeron hai dous anos”. l

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