martes 4/8/20

Vecinos de Bandourrío critican el abandono del barrio y piden a Ruiz que cumpla sus promesas

Denuncian que hay numerosas losas y adoquines rotos o levantados en la Rúa Manzanares

Una vecina tropezó y cayó ayer en una losa levantada en la Rúa Manzanares | Chechu
Una vecina tropezó y cayó ayer en una losa levantada en la Rúa Manzanares | Chechu

Los residentes en el barrio ribeirense de Bandourrío están muy desencantados y decepcionados con la respuesta del Ejecutivo local a sus demandas, pues señalan que la asociación vecinal que los representa ya se reunió, al menos, en tres ocasiones en las que se les prometió atender sus demandas y “todo segue no aire”. Los afectados señalan que en todo el tiempo transcurrido desde que en mayo de 2016 le trasladaron sus quejas al alcalde, “todo foron boas palabras, pero tan só colocaron papeleiras” y subrayaron que en cuanto al resto de peticiones “o abandono é absoluto”. Como ejemplo ponen el “lamentable” estado que presenta el pavimento de la Rúa Manzanares, con más de medio centenar de losas y adoquines rotos o levantados, y que en la mañana de ayer causó la caída de una mujer tras tropezar en una.

Fue la propia afectada, Mari Carmen González Domínguez, la que, tras ser ayudada por otra vecina para que se pudiera levantar y, llena de moratones y otras heridas en su cuerpo, acudió al Concello ribeirense para comunicar lo que había sucedido, pero casi le echan la culpa a ella de ello antes de volver a comprometerse con que lo van a arreglar, que van a levantar la calle y poner un firme de cemento como en las últimas peatonales ejecutadas. “Estamos cansos de promesas e xa levamos moitos anos esperando a que arranxen moitas cousas e non fan nada, pero logo han vir a pedírnolo voto, pois xa lles adianto que en Bandourrío non os vai votar ninguén”, dijo Carmen González.


Recuerdan que ya pasaron cuatro años desde que les entregaron los mandos para poder bajar los pivotes que deberían cortar el acceso de vehículos a esa calle eminentemente peatonal, para que sólo puedan entrar o salir los residentes, “pero eso tan só o fixeron para xustificar o cobro polo vados dos garaxes. Pero, ao non arranxar os pivotes seguen baixados, e por aquí pasan todo tipo de coches, furgonetas, camións e, incluso, o fan en dirección contraria ou prohibida. A elo hai que engadir que nas fins de semana os vehículos pasan a moita velocidade e os veciños temos medo de que ocorra unha desgracia”, precisaron.


La asociación de vecinos también le solicitó al Concello una mayor presencia policial, “con patrullas máis a miudo polo barrio”, pero señalaron que no han percibido esa mayor vigilancia. En este sentido, afirman que “o botellón xa é un descontrol, e que dicir dos roubos nas vivendas e tamén o trapicheo e consumo de drogas tanto na rúa como en pisos, dos cales temos avisado, pero todo segue igual”, señaló su presidente, José Ramón Oujo. Este último también se refirió a que “nos mexan nas portas e hai moitos veciños que non saen a partir das dez da noite “debido á presenza de xente pouco recomendable”.

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