Jueves 21.03.2019

Vecinos de Cimadevila recurren a la Valedora debido a la dejadez del Concello por la escombrera

Le indican que Dieste dispone de un sistema disuasorio de citas para no atender todo lo que no le interesa

La existencia de un vertedero de escombros de construcción sigue generando malestar
La existencia de un vertedero de escombros de construcción sigue generando malestar

La dejadez de las administraciones competentes, sobre todo del Concello boirense, llevó a vecinos de Cimadevila a recurrir a la Valedora do Pobo para solicitarle su amparo ante la “actitud irresponsable e inapropiada” del alcalde frente a los problemas generados por la existencia en una parcela de la zona de un vertedero de residuos de la construcción y demolición del que denuncian su ilegalidad. En el escrito remitido a la alta comisionada gallega, Milagros Otero, se refieren a una actitud que, procediendo de un Ejecutivo local con mayoría absoluta, “no puedo menos que tachar de autoritaria y despectiva” para aquellos que, como esos residentes, solicitan que se tomen medidas en relación a esa escombrera sin licencia y en una finca no preparada para ese cometido. Y le advierten, como indicaron en este periódico, ello se hace “con el peligro inminente de contaminación al ciudadano y al ecosistema”, ya que a menos de 10 metros ladera abajo hay un río, en el que las lluvias potenciaron su dispersión. 

Esos residentes sostienen que un Concello como el de Boiro, que es la Administración más próxima a los ciudadanos, debe velar por el interés y bienestar de todos los ciudadanos y que, sobre todo, es la que tiene competencias medioambientales y cuenta con funcionarios expertos en la materia y la Policía Local, y que debe intervenir cuando hay una alerta de intoxicación a los animales domésticos para consumo y de compañía, así como cultivos, entre otros. “Sin embargo, desgraciadamente, nuestra comunicación no ha sido atendida: tras presentar por registro de entrada escritos no se ha tomado ninguna medida”. Le recalcan a la Valedora do Pobo que no han tenido respuesta, ni pueden hablar con el alcalde, “porque tiene, como ya es sabido en el Ayuntamiento, un sistema de citas disuasorio para no atender los asuntos que no le interesen, por su parte atiende a los vecinos que él considera”, señalan.


Esos vecinos, que esperan conseguir una respuesta institucional por parte de dicho órgano, le manifiestan a Milagros Otero que ese silencio simboliza para ellos una “falta de respeto hacia sus ciudadanos y una dejación importante de sus funciones. Eso sin contar los serios perjuicios que tal actitud ha ocasionado al vecindario”, como el peligro de contaminación. Y añaden que esa situación se ha visto agravada por la “burla” de poner un cartel con la leyenda “prohibido tirar escombro”.

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