La Xunta precinta una vivienda social de Xarás en la que residía una mujer ribeirense de “okupa”

Una comitiva integrada por personal del Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) de la Xunta, funcionarios judiciales, agentes de la Policía Autonómica y un cerrajero se presentó en torno a las once de la mañana de ayer en los bloques de viviendas

Una comitiva integrada por personal del Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) de la Xunta, funcionarios judiciales, agentes de la Policía Autonómica y un cerrajero se presentó en torno a las once de la mañana de ayer en los bloques de viviendas sociales en el lugar de Xarás. Se dirigieron a una que se halla en la parte posterior con la finalidad de proceder al desalojo de la “okupa” que habitaba dicho inmueble desde hacía más de un año. Una vez que abrieron la puerta, procedieron a realizar una inspección en el interior del piso. Después de rematar la misma, en la que comprobaron que no había ninguna persona dentro en ese mismo momento, salieron y precintaron la puerta a la altura de la cerradura, que fue cambiada.
Ese amplio despliegue llamó poderosamente la atención de los inquilinos del resto de viviendas, aunque algunos indicaron que era algo que se temían que podía suceder desde hace tiempo, aunque precisaron que no iba a haber problemas pues desde hacía más de una semana la mujer que okupaba el inmueble ya no vivía en él, sino que se trasladó a vivir a la parroquia de Aguiño. Del mismo modo, indicaron que no descartan que una comitiva semejante regrese en próximos días, teniendo en cuenta que, al menos, hay otras tres viviendas en esa misma situación con okupas, pero en estos caos seguramente sea necesario proceder al desalojo.
Una hermana de la joven que estuvo okupando el piso precintado ayer indicó a este periódico que hace más de un año y medio que la adjudicataria de la vivienda se marchó a vivir con su hijo a Madrid y, además de devolver las llaves al departamento municipal de Servicios Sociales y que le dio otra a ella tras venderle los muebles y electrodomésticos que tenía. Allí estuvo hasta hace medio año en que se fue a vivir con su madre al piso de al lado. Pero, su hermana, que ya llevaba un tiempo con ello, se quedó al estar embarazada y carecer de recursos, y hace algo más de una semana que se marchó, motivo por el que la comitiva judicial no encontró a nadie dentro del piso. l