domingo 21.07.2019

“Apoio incondicional” a Luis Carro pese al descenso del Ribadumia

El presidente Toño Serantes no lanza ningún reproche a jugadores y técnicos y dice que apostarán por volver a Tercera porque el club en lo económico es estable

Las caras de jugadores y técnicos en el banquillo del Ribadumia el domingo reflejaban la desolación por el descenso  | mónica ferreirós
Las caras de jugadores y técnicos en el banquillo del Ribadumia el domingo reflejaban la desolación por el descenso | mónica ferreirós

El Ribadumia puso el domingo en A Lomba un punto y aparte a su periplo en Tercera División al consumar su descenso. La decepción se apoderó de jugadores, técnicos y aficionados. Desde la directiva, el presidente Toño Serantes reconoce que “o equipo estaba pensado para pelexar por metas superiores”, y explica lo sucedido por el cúmulo de circunstancias adversas que sufrió la plantilla. “Sobre todo as lesións, fixemos un plantel amplo, mellorando ao do ano pasado con reforzos, empezamos ben no primeiro cuarto de liga pero chegamos a ter ata once lesionados”.

No hay reproches del presidente para jugadores y técnicos, al contrario. “Nós seguimos a confiar neles, teñen o noso apoio incondicional, traballaron moito e houbo futbolistas que xogaron con problemas físicos para axudar ao equipo”.

El domingo será el último partido en la categoría, en A Senra ante el campeón Racing de Ferrol. Desde ya la directiva se pondrá a trabajar para “voltar canto antes” a la división nacional. “Dende que chegamos a nosa idea foi consolidar o clube, que económicamente fose viable, competimos con rivais de orzamentos superiores, somos un clube dun Concello pequeno pero en ilusión non nos gaña ninguén”, explica el presidente. “Estamos nunha situación económica estable e imos apostar por intentar ascender canto antes”. Todo hace indicar que será con Luis Carro en el banquillo, “de momento non podo adiantar nada, só podo dicir que a nosa confianza en Luis segue a estar intacta”.

La carambola del Céltiga
El Céltiga necesita una carambola en la última jornada para mantener opciones de salvar la categoría. Esta obligado a ganar en casa al Silva, una misión que no se presenta demasiado difícil porque los coruñeses no se juegan nada. Pero a la vez es necesario que el colista Porriño venza al Laracha a domicilio. El Porriño solo ganó un único partido fuera de casa en toda la temporada, si la motivación del Laracha no es al misma que la de los isleños, ya que al ser filiales del Fabril bajarán a Preferente independientemente de la posición que ocupen tras la última jornada. Si el Céltiga lograse que se diese esta carambola, quedaría a expensas de que al menos dos equipos gallegos ascendiesen a Segunda B, solo así seguiría en Tercera. 

Del futuro del Céltiga estará muy pendiente el Amanecer en Preferente. Y es que ya son fijos cuatro descensos en el grupo 2, pero podrían llegar a ser seis si cae el Céltiga y no asciende el tercer clasificado de la categoría en la promoción, algo que está supeditado a que se produzcan ascensos de equipos gallegos a Segunda B. El Amanecer también tiene la salvación muy compleja. 

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