viernes 18.10.2019

El Celta estrena A Senra con brillo

El Celta estrena A Senra con brillo

Más de 2.000 aficionados disfrutaron en Ribadumia de la victoria de los vigueses ante el Braga por 4-1

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Nolito se exhibió en A Senra, fue el mejor jugador del partido, marcó un golazo de falta directa y otro de penalti, como se aprecia en la imagen	emilio moldes
Nolito se exhibió en A Senra, fue el mejor jugador del partido, marcó un golazo de falta directa y otro de penalti, como se aprecia en la imagen emilio moldes

g. sánchez
ribadumia

Mejor estreno imposible. El nuevo A Senra se llenó con más de 2.000 personas para disfrutar del encuentro amistoso en el que el Celta arrolló al Spórting de Braga (4-1) en una exhibición de Nolito, autor de dos de los cuatro goles de los vigueses. La mejorada instalación, que estrenó nueva grada e iluminación, no pudo tener un mejor e inolvidable bautizo gracias al buen juego de los vigueses.
El equipo de Eduardo Berizzo brindó un gran espectáculo al numeroso público que abarrotó tanto las gradas como el perímetro del terreno de juego. A pesar de quedarse en inferioridad numérica a los 18 minutos tras un error de Cabral y encajar de penalti el 0-1 solo cuatro minutos después, los celestes (ayer de verde) desplegaron su vistoso juego ofensivo para remontar liderados por Nolito, imparable, que dejó su impronta en A Senra para deleite del público arousano. El Spórting de Braga, noveno clasificado de la liga portuguesa,      fue muy inferior de inicio. El Celta, prácticamente con un dibujo 4-2-4, con Borja Fernández y Pablo Hernández en la medular, Santi Mina y Nolito en bandas, y Larrivey por detrás de Charles arriba, era un ciclón. Presionaba muy arriba y se desplegaba con una convicción asombrosa. El partido era un monólogo, quizá la sensación de superioridad provocó un error garrafal de Cabral en la salida de balón. Quiso recortar y lo perdió, hizo falta y vio la roja. Ni con diez Berizzo cambió la propuesta. Y eso que su equipo encajó de penalti tras un derribo del canterano Samu. El Celta, con defensa de tres, siguió su hoja de ruta hasta que Nolito, capaz de driblar a cuantos incautos defensas aboquen y en cualquier mínimo espacio, empató con un golazo de falta directa que él mismo provocó. Fue entonces cuando el entrenador argentino cambió el guión. Se fue Larrivey y entró el central Costas. El Celta volvió a línea de 4 atrás, mantuvo los 2 pivotes y 3 atacantes muy definidos. Ni en superioridad el Braga pudo dominar y contener a su rival. El 2-1 fue una acción combinativa de mérito y definió Mina. El tercero lo marcó Nolito de penalti.
En la segunda parte el Braga tuvo más el balón, pero apenas ocasiones. La calidad de Nolito dio lugar al 4-1, obra de Charles.

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