miércoles 19.02.2020

Céltiga y Ribadumia, proyectos diferentes, titubeos similares

Tras confeccionar sus plantillas de forma completamente opuesta, ambos afrontan al derbi de mañana en dinámicas negativas tras sus últimas derrotas

El Ribadumia superó con claridad al Céltiga en agosto en la Copa Federación  | gonzalo salgado
El Ribadumia superó con claridad al Céltiga en agosto en la Copa Federación | gonzalo salgado

Céltiga y Ribadumia se cruzan mañana sábado en el derbi del Salvador Otero (16.30 horas) marcado por la necesidad y las dudas en ambos equipos, que están empatados en la tabla a 14 puntos pese a que sus trayectorias han sido muy diferentes. Empezando por la confección de las plantillas. La del Ribadumia fue relativamente sencilla y rápida. Todo lo contrario que la del Céltiga. 
A pesar de  contar con menos posibilidades en lo económico que sus vecinos, Luis Carro fue sumando a su causa a jugadores de Arosa, Villalonga e incluso del Céltiga, como Manu y Eloy, que optaron por cambiar de aires aún perdiendo dinero. El Ribadumia elaboró un plantel largo y competitivo llamado a hacer cosas bonitas. Y las hizo, al menos en la Copa Federación, llegando a su final autonómica, y también durante varios partidos de liga. Puntuó en seis de los ocho primeros y consiguió tres victorias seguidas, pese a padecer bajas en forma de lesión importantes, como Cerqueiras, Eloy o Fandiño. Sin embargo, todo cambió el último mes.Dos resultados negativos ante Bergantiños y Somozas bastante injustos, dados los méritos aurinegros, dieron paso a los dos peores partidos de la etapa de Carro en A Senra en más de un año, encajando goleadas ante Ourense CF (5-0) y Polvorín (2-5).
El Ribadumia llega por tanto en su peor momento anímico de la temporada al derbi, acentuado además con el golpe que supone para el vestuario la grave lesión de Fran Matos, ya no solo por su aportación al juego (es el máximo goleador del equipo con 4 tantos), sino por su carisma dentro del grupo.
La confección de la plantilla del Céltiga fue un proceso sinuoso. Por razones que el club deberá analizar con detalle de cara a la próxima temporada, Manolo Núñez se encontró con muchísimas negativas por parte de jugadores para fichar en A Illa. El Céltiga se caracteriza desde hace muchos años por ser un club serio y cumplidor, pero ni con buenas ofertas económicas lograron el efecto esperado. Sin apenas jugadores a pocos días de empezar la pretemporada, Núñez tuvo que poner en marcha un arriesgado “plan b” contando con futbolistas extranjeros, algunos a prueba. Todo ello hizo que la preparación no fuese la ideal y el engranaje del equipo se resintiese. 
El técnico ourensano no perdió la paciencia y fue logrando fichajes sobre la marcha, incluso con la liga iniciada. De los foráneos ya solo queda el lateral Arinse Uade, que apenas cuenta para el técnico, mientras que Canhoto, Mario Jardel jr, Orlando y Cano se marcharon. Llegaron cuatro futbolistas muy jóvenes, cedidos por el Lugo Nathan y Jimmy, y de la cantera del Celta Álex Fernández y Javi Ben. A ellos se sumó el veterano Jacobo Millán. 
El Céltiga empezó bien la liga, ganando al Paiosaco en casa, pero un exigente calendario que le cruzó de forma consecutiva con Compostela, Arosa, Racing de Ferrol y UD Ourense le penalizó en exceso, algo que sin embargo, también le ocurrió y le sigue pasando a otros equipos.  Núñez también mantuvo el tipo y el rumbo para volver a navegar en aguas revueltas y su equipo creció ganando a Porriño, Choco y Boiro y empatando en Carballiño. Sin embargo, la última derrota ante el Vilalbés, que iba de último, vuelve a encender las alarmas en el equipo.
Aún recorriendo caminos diferentes y afrontando más problemas en A Illa, Ribadumia y Céltiga llegan al derbi igualados en puntos y necesidades. El que salga triunfador mañana dejará tocado a su rival. l

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