lunes 09.12.2019

Fin a la imbatibilidad ante un Compostela sin apenas fisuras

El Arosa cae tras 11 jornadas invicto y se distancia de los tres primeros. Su mal arranque de partido y de segunda parte le lastraron. Javi Otero perdonó el 0-1 mediada la primera
Fin a la imbatibilidad ante un Compostela sin apenas fisuras

Prevaleció la racha del Compostela en su fortín del Vero Boquete de San Lázaro y doce jornadas después el Arosa cayó derrotado. El despiadado calendario de diciembre comienza con mal pie para los arlequinados, que perdieron 2-0 y se quedan a 9 puntos de los santiagueses, abriéndose un hueco entre los tres primeros y la otra tripleta de equipos que pelean por el cuarto puesto, ya que el Fabril Deportivo también perdió ayer.

Su mala puesta en escena, tanto en el primer tiempo como tras el descanso, penalizó al Arosa, que no fue capaz de batir a un Pato Guillén que eleva a 597 los minutos sin encajar. Un golazo de Josiño al inicio de la segunda parte y otro de Abelenda ya en el tiempo de aumento decidieron la octava victoria seguida de los de Yago Iglesias en casa. El Compos es un gran equipo, candidato al título, y ayer lo demostró con creces ante un Arosa irregular que salió vivo de un mal primer cuarto de hora, perdonó su gran ocasión para el 0-1 mediada la primera parte y ya en la segunda por debajo en el marcador apenas tuvo opción de meterle mano a un rival sin fisuras.

Rafa Sáez apostó por el mismo once que ganó la semana pasada al Alondras en A Illa. El Arosa juntó líneas en su campo de inicio y esperó replegado. El Compostela tomó la iniciativa por completo en el primer cuarto de hora y tuvo dos ocasiones muy claras, además de dos remates a la salida de sendos córners que no vieron puerta. A los ocho minutos los locales llegaron con el balón hasta el balcón del área arlequinada, Gabri Palmás finalizó la acción con un remate cruzado abajo y Manu Táboas hizo una gran parada. En el minuto once el larguero evitó el gol de Brais Abelenda. Sacó una falta rápido el equipo de Yago Iglesias en campo contrario, Gabri Palmás puso un centro perfecto desde banda derecha y Abelenda, solo en el punto de penalti y llegando en carrera, la envió de cabeza al travesaño.

El Arosa no estuvo cómodo al inicio con viento en contra, apenas le duró el balón. Pero le vino bien el parón del juego durante un par de minutos motivado porque el fuerte aire tumbó varios soportes de la publicidad perimetral del campo. El árbitro no reanudó el partido hasta que retiraron los paneles caídos. Con el público local ansioso y nervioso, el Arosa despertó tras la pausa obligada.

El equipo visitante tuvo su primera aproximación con un disparo de Manu Roddríguez desde la frontal del área que atrapó Pato Guillén al cuarto de hora. Solo tres minutos después el equipo de Vilagarcía hilvanó su primera jugada larga tras conseguir encadenar una secuencia de pases, encerrando al Compos en su área.

Mediada la primera parte el partido ya estaba nivelado. Fue entonces cuando llegó la gran ocasión visitante en el partido. En el 23 lanzó una falta directa Pablo Antas de zurda y despejó Manu Táboas a córner. En el saque de esquina el Arosa montó una contra perfecta, con conducción de Jorge Saéz, que lo hizo muy bien y filtró un gran pase sobre la carrera de Javi Otero. El extremo derecho de Vilalonga se quedó en el mano a mano ante Pato Guillén, el portero uruguayo aguantó y logró rechazar su disparo con el cuerpo, mientras se lamentaban el banquillo visitante y los cerca de un centenar de aficionados vilagarcianos.

En el minuto 30 se produjo otra llegada fácil en conducción del Compostela hasta la frontal del área, que acabó Josiño con un remate abajo que no cogió puerta. El ex del Ribadumia fue el mejor de su equipo, con mucha movilidad entre líneas y habilidad en el regate para sortear contrarios.

Hasta el descanso el Arosa ya controló bien el partido, sin pasar apuros. Hubo dos acciones polémicas en el área local. En el minuto 40, en jugada de Jorge Sáez por la izquierda con centro al área y caída de Pedro Beda ante Álvaro Casas, el brasileño reclamó un agarrón. En el 44, caída de Manu Rodríguez justo en el vértice del área grande pero dentro y el árbitro, muy cerca, dejó seguir.

El Arosa se fue con mejores sensaciones al ecuador, creciendo en el partido con el paso de los minutos. Pero su puesta en escena en la segunda parte le lastró. Volvió a salir con una parsimonia notable. Escatimando carreras en la presión ante un Compos muy enchufado. Solo iban dos minutos cuando Gabri Palmás tiró la diagonal desde la derecha y jugó para Josiño, que desde la frontal del área armó un gran disparo de zurda que se coló por la escuadra de la portería de Manu Táboas.

El 1-0 fue una bofetada de realidad para los arlequinados, ahora ya sí obligados a subir su nivel de intensidad y atención en cada acción. El Compostela perdonó hasta en dos ocasiones el segundo en los primeros diez minutos de la segunda parte. En ambas con Primo como protagonista, primero cruzó demasiado a pase de Brais y después no llegó a un pase de gol de Gabri Palmás.

A Rafa Sáez no le quedó más remedio que mover el árbol. Antes de la hora de juego dio entrada a Julio Rey, pasando a Pedro García al centro de la defensa. El partido discurrió sin ocasiones, con mucho centrocampismo e igualdad. A falta de un cuarto los visitantes agotaron sus cambios con la entrada de Suso y Cisso, pasando Adrián Gómez al lateral izquierdo y Javi Otero al derecho. También el Compos refrescó a su equipo en mediocampo con Samu, que entró por Gabri Palmás. Los locales se echaron un poco más atrás, pero no bajaron enteros en su buena presión y al Arosa le costó progresar. Hubo varios centros laterales visitantes solventados por el Compostela y dos buenas opciones para el 1-1. La primera en un disparo de Manu Rodríguez, de lo mejor de su equipo, que Pato paró en una buena estirada. La segunda en un pase atrás dentro del área de Beda que Cisso no finalizó.

El partido entró en el tiempo de aumento con máxima incertidumbre, el Compos no permitió al Arosa gozar de ocasiones, sino que las más claras fueron locales. Perdonó Rodri Alonso el 2-0, no así Abelenda, tras un jugadón. Demasiado Compostela esta vez.

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