martes 20/10/20

Guillermo Fernández Romo se despide con una carta en la que desea “moito éxito”

fútbol  villalonga
Guillermo Fernández Romo dedicó el día de ayer a preparar sus maletas y a tomar rumbo a Sevilla, a donde llegó por la noche y donde desde hoy se va a poner a trabajar ya al lado del granadino Óscar Cano al frente del filial del Betis.
Guillermo Fernández se va dando gracias públicamente al Villalonga

Guillermo Fernández Romo dedicó el día de ayer a preparar sus maletas y a tomar rumbo a Sevilla, a donde llegó por la noche y donde desde hoy se va a poner a trabajar ya al lado del granadino Óscar Cano al frente del filial del Betis. Pero antes de marcharse ha querido despedirse del Villalonga, un club que dice le ha dado mucho y al que estará eternamente agradecido. Se ha despedido a través de una carta pública que ha enviado a los medios de comunicación y también con declaraciones complementarias en la que no para de hablar maravillas del club de San Pedro y en las que remarca que esta ha sido “una decisión muy complicada porque he tenido que renunciar a todo lo que me ha dado el Villalonga”, pero al mismo tiempo tiene claro que las oportunidades hay que aprovecharlas. “No me voy por vanidad ni por dinero sino para crecer como entrenador” y entiende que un club con estructura de Primera División y de primer nivel como el Betis es el lugar idóneo para hacerlo, y más teniendo en cuenta que no solo va a ser el segundo de Óscar Cano en el equipo filial sino que también va a trabajar con la cantera, que es uno de los grandes activos del club sevillano del Villamarín.

 una pena
“Ha sido complicado renunciar a todo lo que me ha dado el Villalonga”

Ayer al mediodía atendía a Diario de Arousa mientras hacía las maletas en su casa familiar de Cobas (Meaño) y visiblemente emocionada decía que “me mucha pena marcharme, tengo un pesar interior que espero que se me vaya marchando cuando llegue a Sevilla” y se felicita por la decisión de la directiva de elegir a Jacobo Molina como su sucesor: “Es la mejor decisión, él conoce perfectamente al equipo, la categoría y el mercado y está de sobra capacitado”.

carta íntegra

La carta pública de agradecimiento de Fernández Romo dice textualmente lo siguiente:

 elogios
Destaca la labor de la directiva y pone
a los jugadores a la altura de héroes

“No soy muy capaz de transmitir mis sentimientos en palabras, pero el hecho especial que tratamos bien merece que lo intente. Mi decisión ha sido muy difícil. No cambio entrenar al Villalonga F.C. por otro equipo, sino que vivo la ilusión de conocer por dentro una estructura de primera división. Esta “parroquia” con esperanza de gran ciudad me ha dado todo lo que le pueden dar a una persona. Trabajo, ilusiones, respeto y mucha, mucha confianza. Por eso, se merecen, toda mi gratitud. Lo que empezó como “un sueño de verano”, una “utopía futbolística” se ha convertido en una realidad. El esfuerzo de una directiva tan consciente de sus responsabilidades y con tanta voluntad por hacer mejores a los suyos, está teniendo sus recompensas. Lo deportivo marcha y lo institucional más. Carlos García Padín, Xexo, Carlos Riveiro, Pepe Miniño, como máximos responsables, son unos ejemplos de gestión, pero sobre todo, son un ejemplo de cordialidad, de sentimiento empático, de humanidad, a todos ellos, y los que no están mencionados, mi fidelidad a su causa, y mi reconocimiento público. A los medios, gracias de corazón por el respeto con el que nos habéis tratado siempre. Al cuerpo técnico, valiente en retos y fieles a sus competencias, gracias por todo, Jacobo, Berto, Brais, Diego Tuñas, José Manuel y Alfonso, todo ha sido tan fácil por vosotros, vuestra insistencia y vuestra profesionalidad. Los futbolistas me dejan sin palabras. La confianza depositada en el vacío absoluto que existía demuestra su arrojo. Una entereza que solo los grandes héroes han conseguido, Nelo, Pazos, Malleiro, Isma, Feans, Marc, R. Piñeiro, Manu, Javi, Gabi, Álvaro, Pichi, Leo, Miguel, Pedro, Fran, Teno, Quini, Saúl, Machu, todos para mi sois eso, héroes, por compartir kilómetros de coche, horas de entrenamiento, esfuerzo en los partidos, y sobre todo, tiempo, un tiempo que les quitamos a nuestras familias, novias, mujeres, hijos, eternos entendedores de nuestro empeño.

No entiendo el éxito como algo distinto a esto, ni ganar, ni perder partidos, ni tener, o no dinero. Y eso os deseo, ahora y siempre. Éxito”.

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