miércoles 25/11/20

Luis Carro baraja un cambio de dibujo debido a la bajas para recibir a la UD Ourense

Paco, Óscar Martínez, Álex, Santi y Fran Matos se lo pierden. “Tenemos que cortar la sangría de recibir en todos los partidos”
Monchito maniobra con la pelota ante la mirada de Cheri, dos jugadores importantes en el centro del campo | mónica ferreirós
Monchito maniobra con la pelota ante la mirada de Cheri, dos jugadores importantes en el centro del campo | mónica ferreirós

“Ni sabía que jugaba el Cádiz el domingo con la Real Sociedad. La palabra Copa ni se nombra, bastante tenemos con lo nuestro”. Así de tajante se muestra Luis Carro antes del partido de liga que mide al Ribadumia esta tarde en A Senra con la UD Ourense, que llega enrachada tras sumar 7 de los últimos 9 puntos en juego. La última derrota por 4-0 en Cangas y los problemas de bajas mantienen demasiado ocupado al técnico local como para pensar en lo que vendrá a mediados de diciembre. Paco, Óscar Martínez, Álex Fernández, Santi y Fran Matos son bajas por problemas físicos. Las ausencias y problemas físicos en lo que va de liga son una constante en el Ribadumia, obligando a Luis Carro a rearmar el equipo cada semana.

Para esta tarde el entrenador incluso valoro un cambio de dibujo dadas las circunstancias ante un rival muy incómodo. “La UD Ourense es un equipo sólido que se reforzó bien, a pesar de que le costó al principio es muy difícil hacerle goles. Se siente cómodo en partidos cerrados, con fútbol directo y transiciones”.

En los dos últimos partidos de liga el Ribadumia encajó 7 goles. Fueron 3 ante el Estradense y 4 ante el Alondras. La mejoría en las áreas es fundamental en las opciones de reencontrarse con la victoria.  “Tenemos que cortar la sangría de recibir en todos los partidos. Desde el principio dijimos que había que empezar desde lo defensivo, no íbamos mal pero los dos últimos partidos dicen lo contrario”, analiza Luis Carro. “Hay que activarse desde lo defensivo”, si bien el posible cambio de dibujo atiende al apartado ofensivo, ya que al Ribadumia le costó mucho generar ocasiones y desequilibrios en el último compromiso.

La igualdad en el grupo, como refleja la clasificación, y la exigencia del calendario, con siete partidos en apenas cuatro semanas, es un handicap para un Ribadumia castigado por las lesiones, que al final de cada sesión de trabajo ve como algún jugador se resiente de problemas físicos. “Tenemos que organizar y estructurar bien estas semanas dadas las circunstancias”.

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