Más luces que sombras para los cinco arousanos de Tercera

Aunque oficialmente la temporada echa el cierre el 30 de junio, el domingo se bajó el telón de la liga de Tercera con un balance que tiene más luces que sombras para los cinco representantes

Más luces que sombras para los cinco arousanos de Tercera
El Arosa acabó quinto, su mejor clasificación en dos décadas, y el Villalonga regresa  a Preferente  | g. salgado
El Arosa acabó quinto, su mejor clasificación en dos décadas, y el Villalonga regresa a Preferente | g. salgado

Aunque oficialmente la temporada echa el cierre el 30 de junio, el domingo se bajó el telón de la liga de Tercera con un balance que tiene más luces que sombras para los cinco representantes arousanos. La cara positiva fueron el Arosa, más cerca que nunca del play-off en las dos últimas décadas, y el Céltiga y el Ribadumia, que lograron su permanencia aunque de diferente forma. La negativa, el Villalonga, por perder la categoría, algo que sin embargo entraba dentro de lo previsible después de un ajetreado verano donde lo más importante fue la supervivencia del club. 
Para Céltiga y Villalonga los próximos días son claves para encontrar nuevas directivas.  Carlos Bouzada no sigue en San Pedro y el domingo a las 12 horas los socios están citados en asamblea con la idea de conocer un nuevo presidente. Económicamente el Villalonga sí logró el objetivo, aplacando la deuda que arrastraba. En A Illa ya no habrá más asambleas tras las dos últimas sin que apareciese sustituto para la Gestora actual. El tiempo apremia y esta semana también se espera que se cocine una nueva directiva para preparar los dos retos fundamentales del verano, las fiestas gastronómicas (sustento primordial del presupuesto) y elaborar el proyecto deportivo del primer equipo.
Para el Boiro empieza una preocupante cuenta atrás con el final del próximo mes como fecha tope en la que saldar las deudas con los jugadores que tienen previsto denunciar ante AFE. El fantasma de un nuevo descenso administrativo sobrevuela Barraña, mientras parte de los socios piden que se lleve a cabo una asamblea inminente para buscar soluciones. El Boiro es una de las grandes decepciones de este año en Tercera. Por razones extradeportivas, que precipitaron la marcha del técnico Jose Luis Lemos en enero y el principio del fin del objetivo deportivo fijado. 
El Ribadumia salvó con nota alta la temporada. Directiva y entrenador tuvieron un magnífico estreno y la complicidad para que mantengan unidos sus caminos el próximo año es evidente.
El Arosa acarició su anhelado sueño.  Todo hace indicar que Jorge Otero tendrá una tercera temporada en Vilagarcía. La predisposición de presidente y entrenador en sus declaraciones finalizada la liga así lo presagian. El equipo vilagarciano, pese a contar con un presupuesto inferior al de potentes rivales, se rehizo a un mal inicio de liga y firmó siete meses prácticamente impecables, en los que tan solo perdió 3 partidos de 30 y fue el cuarto mejor equipo en puntuación por detrás de Compostela, Bergantiños y Vilalbés. Aunque quedó mermado de efectivos, lo cierto es que no fue la razón que le dejó fuera de la carrera por el ascenso, ya que en la segunda vuelta sumó 7 puntos más que en la primera.
Se puede decir que el Arosa llegó tarde al campeonato, pero cuando se puso a competir demostró ser de los mejores. Muchos de sus jugadores se han revalorizado y al club se le presenta ahora un reto mayúsculo para poder mantenerlos en plantilla. Hay varios casos cuyo rendimiento es indiscutible, el más destacado es el del delantero marinense Javi Pazos, que acaba como pichichi con 25 goles y ya tuvo una oferta firme del Pontevedra en el pasado mercado de invierno.  l