sábado 29.02.2020

Ofensiva por Catú en la última semana del mercado de fichajes

El acuerdo con el santiagués y el Racing de Ferrol está casi cerrado. La negativa del Pontevedra a dejar salir a Rivera obliga al Arosa a pensar en otros delanteros
El mes de enero del Arosa ha estado marcado por los empates y las bajas y contratiempos  | mónica ferreirós
El mes de enero del Arosa ha estado marcado por los empates y las bajas y contratiempos | mónica ferreirós

El Arosa ha lanzado una ofensiva para hacerse con los servicios del central santiagués Sergio González Quintáns “Catú”, que pertenece al Racing de Ferrol, club en el que no puede jugar esta temporada al no disponer de ficha tras la lesión grave de rodilla que sufrió el pasado curso. Ya recuperado, Catú lleva varias semanas negociando su salida al club vilagarciano, donde tiene excompañeros como Manu Rodríguez o Pedro Beda. En la última semana del mercado invernal de fichajes el Arosa está dispuesto a echar el resto para hacerse con sus servicios. El acuerdo está muy cerca e incluso mañana el experimentado defensa central podría estar ya en Vilagarcía entrenando con el equipo.

Desde hace tiempo los objetivos en el mercado invernal del Arosa son Catú y Jose Rivera. En el caso del primero, la paciencia del club y el interés del jugador de vestir de arlequinado, rechazando otras opciones, han sido clave para que la operación esté cerca de fructificar. El caso de Jose Rivera sin embargo es muy diferente porque en los últimos días el Pontevedra ha bloqueado su salida. Aunque el club granate dio permiso al Arosa para negociar con el que fuera su canterano desde la escuela de fútbol hasta su primer año juvenil, ahora no parece dispuesto a que el delantero de 21 años tenga los minutos de los que no dispone en Segunda B.

Rivera acaba contrato este verano con el Pontevedra, que  solo accede a dejarle salir cedido si renueva en unas condiciones no demasiado favorables para futbolista, que en la última temporada y media apenas ha jugado 90 minutos en liga en Segunda B. Así las cosas, Rivera sigue en una situación enquistada desde hace tiempo en la que no tiene continuidad ni le dejan tenerla en otro equipo, una situación que va camino de prorrogarse hasta final de liga, cuando al fin podrá cambiar de aires en busca de los minutos que necesitan jugadores a su edad para crecer y progresar.

Desde el viernes, una vez conocida la situación bloqueada del joven delantero, el Arosa está manejando planes alternativos para reforzar su ataque. Evidentemente las opciones que ofrece el mercado ahora mismo no se ajustan a los parámetros que maneja el club, cuyo presupuesto tiene bastantes limitaciones y dificulta cualquier refuerzo de garantías, algo que con Rivera no pasaría al residir en Vilagarcía a escasos metros de A Lomba.

Un enero de percances
El Arosa ha empezado el nuevo año con cuatro empates seguidos producto de sus problemas de efectivos en la plantilla. Tras la marcha de Cissoko y con Sidibé lejos de reaparecer en liga, Rafa Sáez solo dispone de 16 jugadores séniors más el juvenil Raúl, completamente integrado ya y una pieza más del equipo. Con solo 17 jugadores los percances que se han ido produciendo a lo largo del mes de enero han condicionado por completo al equipo, que da la sensación de perder fuelle y manejar menos recursos que otros rivales como el del pasado domingo, una UD Ourense que tiene una plantilla mucho más amplia y va de menos a más en el campeonato.

Todavía queda casi toda la segunda vuelta por delante y el Arosa tiene problemas serios en el día a día para entrenar con la calidad y exigencia requeridas, algo que explicó el técnico la pasada semana. Esas dificultades se trasladan a los partidos cada fin de semana. Más allá de los resultados o de lo que dicta la clasificación, la situación actual de la plantilla es el mayor quebradero de cabeza que existe en el club, junto a las obras del campo de A Lomba, completamente paralizadas durante todo el mes de enero, lo que supone perder recursos económicos con los que cumplir el presupuesto.

El Arosa ha tenido ausencias y percances en los cuatro partidos del mes saldados con empates. Ante el Fabril Pedro García no jugó por sanción y se lesionaron durante el partido Jorge Sáez y Julio Rey, que no pudieron actuar en Bouzas, al igual que Pedro Beda por sanción. Ante el Polvorín el que se perdió el partido por castigo disciplinario fue Róber, sumándose a Julio y Jorge. El pasado domingo ante la UD Ourense no estuvo otra vez Pedro García, por ciclo de amarillas, y aunque reapareció Jorge Sáez unos minutos en la segunda parte, se lesionó Manu Rodríguez, que estará varias semanas de baja al apuntar a una rotura de fibras, uniéndose en la enfermería a Julio. Manu se someterá hoy a pruebas médicas para conocer el alcance.

Pasan las jornadas y se suceden los contratiempos, de ahí que la necesidad de fichar sea imperiosa. Esta es la última semana para inscribir nuevos jugadores, ya que el viernes echa el cierre la ventana invernal

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